8 ejemplos para ahorrar con reformas en casa

ahorrar con reformasEl hogar es, sin sorpresa, una de las principales partidas de gasto del presupuesto de las familias. Pasamos mucho tiempo en casa, y queremos estar cómodos y a gusto. Y no tiene que costar mucho dinero. Por eso, hoy te propongo unos consejos para que puedas ahorrar con las reformas de tu casa. Concretamente, te daré recomendaciones para que tus obras no te salgan muy caras, y también para que sirvan para ahorrar a largo plazo.

#1 Ahorrar con reformas en casa haciéndolo tú mismo

Si eres manitas, puedes ahorrar mucho dinero en tus reformas si haces las cosas por tu cuenta. La mano de obra suele ser uno de los principales costes de unos trabajos, sin contar el margen que aplican los profesionales sobre los materiales. Comprándolo todo por tu cuenta, e invirtiendo en algunas herramientas, te puede salir a cuenta.

Para buscas ideas de inspiración o conseguir consejos para tus obras de casa, puedes informarte en Internet, en blogs como por ejemplo Instapro.es, una página con cientos de recursos para quienes buscan mejorar su hogar con buenos resultados.

En cualquier caso, si decides hacer reformas por tu cuenta, tienes que conocer tus límites. Algunas tareas conllevan riesgos para tu seguridad y para la de tu hogar. Por poner solo un ejemplo entre muchos, si no tienes los conocimientos suficientes de electricidad, podrías poner en riesgo tu salud, o incluso la integridad de tu casa, haciendo una instalación defectuosa.

#2 Siempre pide varios presupuestos

Te sorprendería la diferencia de precio que puede haber entre una empresa y otra para la misma obra. A veces, se debe a que usan materiales de diferente calidad, o que una empresa dedica más tiempo y cuidados a la obra. Pero, muchas veces, simplemente tienen precios diferentes para hacer lo mismo.

Por lo general, las empresas más pequeñas son más flexibles y tienen precios más bajos que las que tienen una estructura grande, y por lo tanto más costes administrativos y quizás más ambiciones económicas.

Lo primero es que solicites una valoración a varias empresas. Al menos tres para obras pequeñas, y al menos cinco para proyectos grandes y costosos. Pero, tienes que preguntar presupuestos detallados, y hacerte explicar exactamente lo que van a hacer, y las técnicas y materiales que emplearán. Sin esa información detallada, no serás capaz de comparar los presupuestos.

#3 Mejorar el aislamiento térmico sin hacer mucha obra

En invierno intentamos que el calor se quede dentro de casa. En verano procuramos que no entre el calor y podamos mantener la casa fresca. Para lograr esos objetivos, ayuda mucho tener una casa bien aislada. No solo mejora la comodidad, sino que permite ahorrar significativamente en energía (calefacción o aire acondicionado).

Una primera fase consiste en revisar la presencia de grietas, agujeros, o espacios abiertos que dejan escapar el calor. Esos problemas se pueden resolver con masilla, o colocando burletes en puertas y ventanas.

Luego, si crees que una pared no tiene el aislamiento suficiente, puedes colocar material aislante y unas placas de pladur. Representa un poco más de trabajo, pero lo puedes hacer tú mismo con una inversión razonable.

#4 Cambiar las ventanas: una de las mejores reformas para ahorrar

Se trata de una obra importante, pero también una de las más interesantes para aislar correctamente tu casa. Ganas en calidad de vida, porque también te protege de los ruidos del exterior. Pero, sobre todo, te permite ahorrar notablemente en calefacción y uso del aire acondicionado. Unas buenas ventanas con cámara de aire ayudan a conservar una temperatura constante.

Evidentemente, no todas las ventanas son iguales. Las de PVC tienen, por lo general, mejores prestaciones. El compuesto plástico es, en efecto, un material más aislante que el aluminio, que usan las ventanas más económicas. Además, influyen otros factores, como el tipo de ventanas (correderas o abatibles) y el espesor de la cámara de aire y de los cristales.

#5 Cambiar el alumbrado de casa

Todavía hoy hay muchas casas que siguen teniendo una instalación de luz con focos halógenos, que dan mucha iluminación, pero no son nada eficientes. Basta con sentir el calor que emite este tipo de bombilla para darse cuenta de las pérdidas energéticas.

Por suerte, hoy en día existe un equivalente led, aunque no basta con sustituir una bombilla por otra.  Los focos halógenos suelen contar con un transformador, por lo que la bombilla led no funcionaría sin más. Hace falta un poco más de arreglo eléctrico, pero tampoco es muy complicado.

#6 Pequeñas reformas en casa para aprovechar mejor el agua

Si quieres gastar menos agua, para pagar menos en el recibo bimensual o simplemente cuidar el medio ambiente, hay muchas cosas que puedes hacer en casa. Lo primero es sustituir la alcachofa (o teléfono) de la ducha por otra que sea más eficiente. La idea es tener menos caudal pero más presión. Así, aunque sigas pasando el mismo tiempo en la ducha, gastarás menos agua.

De forma similar, puedes colocar filtros de agua más eficientes en tus grifos. De esa forma, si alguien en tu casa tiene la mala costumbre de dejar el grifo abierto mientras se cepilla los dientes o está fregando los platos, al menos se gastará menos agua.

#7 Cambiar los inodoros

Sin ponerte a reformar completamente los baños, puedes hacer unos pequeños cambios, que no cuestan mucho dinero ni normalmente necesitan mucha técnica. Me refiero, por ejemplo, a cambiar los inodoros por modelos más modernos. Hoy en día, los tanques de descarga tienen una capacidad mucho menor, y además cuentan con un botón de media descarga, para ahorrar agua.

Otra cosa que te podrías plantear es instalar uno de esos muebles que combinan lavamanos e inodoro. Es un solo mueble, con el lavamanos pegado al inodoro de tal forma que el agua del desagüe del primero sirve para rellenar la cisterna del segundo. Y así no se desperdicia agua limpia para las descargas.

#8 Instalar una calefacción más eficiente

Según el clima de tu zona, el número de personas convivientes y la disponibilidad de suministro, te puede interesar más o menos una u otra solución de calefacción. Por ejemplo, en un clima templado como el de Valencia, usar la bomba de calor del aire acondicionado para calentar la vivienda gasta menos energía que calefactores eléctricos. Si vives con tu familia en una zona con un invierno frío y largo, te interesará más una instalación de radiadores alimentados por una caldera de gas natural.

 

¿Lo ves?, con unas reformas en casa puedes ahorrar mucho. No dudes en informarte y ponerte manos a la obra.

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