Ahorrar en el recibo de la luz: los tres consejos más importantes

ahorrar en el recibo de la luzSeas particular o tengas una empresa, seguro que has notado el incremento del precio de la electricidad en los últimos meses. Ahora es un buen momento para recordar los principales consejos para ahorrar en el recibo de la luz. Te valdrán para ahora, pero también en el futuro, independientemente de las fluctuaciones del precio de la energía. Toma nota, porque es posible reducir notablemente tu factura.

1-     Contrata un servicio adecuado a tus necesidades para ahorrar en el recibo de la luz

Si eres particular, las dos cosas en las que te tienes que fijar son la potencia contratada y la discriminación horaria.

  • Algunas eléctricas suelen convencer a sus clientes de que opten por unas potencias amplias por si acaso, para evitar que salte la luz cuando se usan muchos electrodomésticos. Eso resulta en que demasiadas personas tienen contratada una potencia que nunca usan realmente, y van pagando unos cuantos euros de más en su recibo de la luz cada mes.
  • Lo otro que tienes que tomar en cuenta es si te conviene optar por la discriminación horaria, o por una tarifa fija de la luz. Si los tramos establecidos te convienen y vas a adaptar tus hábitos para poner lavadoras el fin de semana y aprovechar las horas valle y llano para ahorrar, genial. Si no, quizás te convenga más pagar el mismo precio independientemente de la hora.

Si tienes una empresa y necesitas una potencia superior a los 15KW, deberías echar un vistazo a las condiciones de la Tarifa eléctrica 3.0, que tiene hasta seis franjas horarias y te permite optimizar el consumo de tu negocio según las horas del día, los días y las épocas del año. Escoger una tarifa de luz adecuada te puede permitir ahorrar unas cantidades muy notables en tu recibo.

2-     Para ahorrar en el recibo de la luz, lo mejor es reducir el consumo eléctrico

Me voy a centrar en los consejos más eficaces para bajar tu consumo. Si quieres más recomendaciones, no olvides el artículo sobre como ahorrar electricidad que redacté hace algún tiempo.

No dejes encendidas las cosas que no usas

Parece muy obvio, pero todavía hay mucha gente que deja la luz encendida en habitaciones donde no está nadie. Claro que, si tienes un alumbrado LED, el gasto no será tan elevado, pero todo va sumando, especialmente sobre largos periodos de tiempo.

Si hace falta, puedes poner regletas con interruptor a todos los electrodomésticos que tienen una función “stand by”, para poder apagarlos completamente cuando no los estés usando. Normalmente, los equipos modernos casi no gastan nada cuando están en modo de hibernación, pero cortando totalmente la alimentación te aseguras de que no haya consumo. Además, evitas que una subida de tensión los pueda dañar.

Muchas personas dejan el ordenador encendido todo el tiempo, incluso largas horas en las que no lo usan. Generalmente es para evitar tener que esperarse 30 segundos si necesitan volver a encenderlo. Un portátil suele consumir 150 Wh cuando lo usas, y unos 50Wh cuando está encendido sin uso. Para un ordenador de sobremesa, fácilmente puedes duplicar esas cifras. Suponiendo que cada día dejas el equipo encendido 2 horas de más, al cabo del año habrás incrementado tu recibo de la luz en unos 7 u 8€ para una laptop, y el doble para un ordenador de sobremesa. No es muchísimo, pero todo suma.

¿Todavía no tienes un alumbrado ahorrativo?

Lo menciono, porque, pese a que las bombillas LED lleven ya muchos años, todavía hay muchas casas en las que se siguen usando focos que calientan más que alumbran. Probablemente eso ocurra más en viviendas más antiguas, especialmente en régimen de alquiler. Pero merece mucho la pena invertir en cambiar a un sistema más ahorrativo.

Ahorrar en el recibo de la luz gracias a la nevera

Es el único electrodoméstico de la casa que requiere estar encendido todo el tiempo. Al tener un gasto constante, es muy importante comprobar los ajustes. Si usas una potencia de refrigeración alta, lo más probable es que te llegue una factura de la luz mayor a la que podrías tener. Obviamente, tampoco hay que bajar demasiado la potencia, especialmente en verano, o lo que ahorres en luz lo perderás en alimentos que se echan a perder más rápido.

Aísla tu casa y usa un termostato adecuado

Buena parte del exceso de consumo eléctrico de un hogar suele venir de un mal uso de los termóstatos.

  • En verano, demasiadas personas ponen el aire acondicionado a toda potencia y a toda hora, convirtiendo la vivienda en una nevera. En realidad, una temperatura de 26 grados es agradable, no hace falta bajarla más.
  • En invierno ocurre lo contrario. Muchos hogares ponen la calefacción a tope durante todo el día, y viven en un horno, cuando una temperatura de 19 grados es perfectamente suficiente para no pasar frío, si llevas la ropa adecuada.

Aislar la casa también ayuda mucho a tener un uso más eficiente de la energía. Poner ventanas modernas o instalar aislamiento en las paredes exteriores representa una inversión importante, pero mejora tu calidad de vida, y también ayuda a bajar tu gasto energético.

El calentador eléctrico

Como muchas casas tienen un calentador de agua eléctrico, creo que conviene recordar que, si reduces la duración de las duchas, puedes ahorrar mucho en tu recibo de electricidad. Con cinco minutos es suficiente. Y también puedes poner un temporizador para que el calentador solo funcione durante las horas valle, y no vaya activándose varias veces durante el día.

3-     Aprovecha la libre competencia para ahorrar en el recibo de la luz

Cuando sube el precio de la luz, afecta a todos, pero no en la misma medida. ¿Te has fijado alguna vez como algunos de tus amigos pagan notablemente menos en su factura pese a tener un consumo muy similar al tuyo? Eso viene de que puede haber diferencias importantes entre las condiciones de las compañías.

Alguna vez hice comparaciones con amigos y me di cuenta que pagaban hasta 0,02€ más por KWh que yo, antes de los muchos impuestos. De acuerdo con REE (Red Eléctrica Española), los hogares españoles consumen unos 3.272KWh al año. Es decir que una diferencia de solo dos céntimos en el precio de la energía eléctrica se traduce en 65€ de gasto anual adicional, más los impuestos, que habitualmente son un 26% (entre el IVA y el impuesto eléctrico), es decir un gasto total de 82€ anuales.

Así que no lo dudes y estudia las condiciones de las diferentes comercializadoras. Y, una vez que estés con una, mantente atento a la evolución. Como otros muchos servicios (telefonía, seguros…) cuando pasa el tiempo, es posible que tus condiciones dejen de ser competitivas. Así que cada par de años, no cuesta mucho investigar si estás pagando la mejor tarifa del mercado, o si podrías conseguir algo más interesante.

 

Espero que esos consejos te ayuden a ahorrar en electricidad y reducir este recibo de la luz que tanto duele últimamente.

Si te ha gustado el artículo, puedes abonarte a mi fuente RSS. También puedes seguirme en Twitter aquí.

Artículos relacionados:

Deja un comentario


*

(Spamcheck Enabled)