Como responder a las preguntas de las entrevistas de trabajo

blablaLas entrevistas de trabajo suelen tener un formato muy estándar, por desgracia. De hecho, en la mayoría de los casos se repiten las preguntas habituales que te listé hace un tiempo en el blog, con pistas para posibles respuestas. Hoy quiero ir más allá de esas preguntas genéricas, y plantearte una propuesta: la de salir de los moldes y arriesgarte a ser diferente en tu búsqueda de trabajo.

Un proceso muy estandarizado

No nos engañemos, hace ya décadas que los procesos de selección siguen más o menos el mismo patrón, sea para un trabajo de comercial en ventas, un administrativo en finanzas o prácticamente cualquier puesto: filtro de currículums seguido de varias rondas de entrevistas (y/o pruebas psicotécnicas). En este proceso, la entrevista de trabajo tiene un peso considerable, ya que sirve para elegir a una persona dentro de un grupo de gente que en teoría encajan con el puesto (por lo que ponen en sus CVs).

El problema es que la entrevista en sí misma suele seguir un patrón bastante rígido, con las mismas preguntas de siempre: algunas razonables y otras en teoría un poco más “trampa”, como por ejemplo la que se refiere a nuestro mayor defecto. Quizás la primera vez que se hicieron esas preguntas pudieron servir para diferenciar candidatos, pero hoy en día tienen poco sentido, precisamente porque todo el mundo las conoce, y sabe cómo responder incluso a una pregunta trampa.

A la larga, las preguntas estándares han llevado a crear unas respuestas estándares, consensuadas, que en muchos de los casos se responden de una forma automática y aprendida. En definitivo, no se están eligiendo a los candidatos sobre sus cualidades, sino sobre su capacidad a haberse aprendido o no las respuestas a las preguntas. Y, estarás de acuerdo conmigo que eso tiene poco que ver con la capacidad de trabajar en equipo, por ejemplo.

Como romper el molde

No te estoy hablando de algo teórico. En mi propia experiencia buscando trabajo he tenido momentos en entrevistas en los cuales he pensado: “espero que no se note mucho que estoy recitando, porque esta misma frase las solté a las dos empresas anteriores  esta semana”. Pero es inevitable que suceda, si cada empresa te hace las mismas preguntas. Incluso si no tienes una respuesta preparada, una vez que respondes algo que te parece inteligente y que “funciona”, sueles usar el mismo material en otras ocasiones.

respuestas-entrevista-trabajoEl problema es que entonces no llegas a conectar realmente con tu interlocutor. Y allí está la clave: el propósito de tu entrevista no es responder bien o mal a las preguntas, sino conectar con el otro profesional que tienes enfrente y demostrarle que podrías trabajar con él. Para eso, uno de los métodos posibles es romper el molde.

¿Cómo se hace eso? Siendo original y honesto. Déjame ponerte un ejemplo. Si te preguntan por un defecto tuyo, puedes optar por la respuesta estándar, que consiste en elegir un defecto no muy grave y decir que estás trabajando para mejorarlo, o puedes arriesgarte a responder otra cosa. Todo el mundo sabe que nadie es perfecto, y puedes jugar la carta de la honestidad, y dar la vuelta al argumento: eres consciente de tus defectos y trabajas para mejorarlo, pero realmente, prefieres dedicar tus esfuerzos a fortalecer tus puntos fuertes, que son los que hacen la diferencia en el día a día del trabajo.

Eso es solo un ejemplo. No digo que respondas eso. De hecho, la idea de romper el molde es precisamente que no sigas un patrón definido por otros sino que intentes iniciar una verdadera conversación y salgas de la relación unidireccional en formato de interrogatorio.

Otra forma de romper el molde es usar las preguntas del entrevistador y tu propia respuesta como preparación a una pregunta que le harás tú. No le devuelvas la misma pregunta, más bien aprovecha el contexto para preguntar detalles sobre el puesto de trabajo, o la empresa, de tal forma que se inicie un diálogo más natural.

No te arriesgas mucho

Puedes pensar que intentar salir del guión habitual es peligroso, porque puede cerrarte puertas. Y en un sentido es cierto, porque es posible que tus interlocutores no lo valoren. Pero piensa dos cosas:

  • ¿De verdad quieres trabajar en una empresa donde se elige a la gente en base a respuestas estereotipadas a preguntas estándares?
  • Si te arriesgas, tienes muchas más posibilidades de destacar que si optas por una actitud conservadora. ¿A quién crees que se contrata primero? ¿A una que destaca o a una que se parece a todas las demás?

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¿Qué te parece la idea de romper el molde? ¿Lo has hecho alguna vez? Puedes contar tu experiencia en la sección de comentarios.

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