Tu decisión de compra tiene que contemplar el coste de los consumibles

Algunas de las adquisiciones que hacemos tienen un gasto que va más allá de la compra de la máquina o herramienta, ya que su uso implica también hacerse con los consumibles. A veces te atas con una marca, otras veces eres libre de usar el repuesto que prefieras. La elección inicial puede tener un impacto muy grande en el gasto total. Hoy vamos a analizarlo.

Aparatos del hogar que requieren consumibles

Son más frecuentes de lo que imaginas. Las impresoras requieren unos cartuchos de tinta. Las máquinas de afeitar implican una compra periódica de hojas nuevas. La lavadora y el lavavajillas suponen comprar detergente, sales y productos contra la cal (si quieres que no se acorte la vida útil de la máquina). Las cafeteras modernas funcionan con capsulas. Y podríamos citar algunos tipos de ambientadores,  las garrafas que filtran el agua potable y más herramientas que requieren reponer piezas o consumibles cada cierto tiempo.

A la larga, el coste del consumible es muy significativo

Dependiendo del modelo de lavadora que hayas comprado, de tu marca de detergente favorita y del número de personas en el hogar, puede que te gastes bastante más en 5 años en polvos y líquidos para lavar la ropa que el coste de una lavadora nueva.  Un solo cartucho de tinta de marca puede llegar a costar lo mismo que la impresora del mismo fabricante. Con los otros ejemplos que hemos citado también el gasto de consumible a lo largo del tiempo es notable.

El problema para el consumidor, es que es difícil imaginarse el impacto total de muchas pequeñas compras, a diferencia del coste de la máquina en la que se invierte al principio. Vuelvo al ejemplo de las lavadoras. Cada vez que lavas ropa, puedes gastar unos 20 céntimos en detergente, otros 10 en suavizante, y otros 30 céntimos en pastillas contra la cal (sí, son bastante caras). Suponiendo un hogar que pone 3 lavadoras semanales, el coste de esos productos al cabo de 5 años es de 468€, quizás más de lo que hayas pagado por la lavadora nueva. Sin embargo, al ser un gasto pequeño cada mes, apenas te das cuenta.

Analiza el coste global a largo plazo

Por eso, cuando eliges ciertos aparatos, tienes que tomar en consideración el coste de los consumibles a lo largo del tiempo. Para una lavadora, da un poco igual, porque podrás elegir los productos que quieras independientemente de la marca del equipo que hayas comprado. Pero en muchos otros casos, como las impresoras o las cafeteras, elegir un modelo implica luego tener que comprar los repuestos compatibles, y eso ya no es neutro.

Por suerte, existe mucha información online para que te hagas una idea. Por ejemplo, me encontré con este artículo sobre el coste real de una cafetera de capsulas a lo largo de los años, dependiendo del modelo que compres al principio. Según elijas un fabricante u otro, puedes acabar gastándote entre 500€ y 1600€ en cinco años, suponiendo que se tomen dos cafés cada día. Tienes que admitir que la diferencia da para un capricho de lo más interesante.

¿Lo ves? Con un poco de estudio previo puedes conseguir grandes ahorros a largo plazo, y eso sin renunciar a nada. ¡Cuidado con el precio de los repuestos!

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