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¿La bolsa es un casino?

Es un comentario que he escuchado muchas veces cuando se habla de las inversiones en acciones de empresa. Muchas personas están convencidas de que la bolsa es un casino. Es innegable que hay argumentos a favor de esa afirmación. Pero creo que, pese a la especulación y los movimientos erráticos de las cotizaciones, la bolsa dista mucho de ser un juego de azar. Y te voy a explicar por qué.

¿Para qué sirve la bolsa de valores?

Antes de valorar si se trata de un casino, creo que hace falta recordar el propósito de la bolsa. Se trata de una herramienta que facilita a las empresas conseguir financiación, permitiendo que unos inversores puedan entrar al capital de la compañía, mediante la emisión de participaciones, o acciones. Esos mismos inversores pueden entonces, si quieren, vender esas participaciones, o, al contrario, comprar más, a otros inversores que operen en el mercado bursátil.

Esas compraventas de acciones no se hacen por el precio de emisión original, sino a mercado, es decir que la cotización viene determinada por la oferta y la demanda. Si hay muchos compradores y pocas personas dispuestas a vender, el precio sube, y viceversa.

No hay quien entienda los movimientos de la bolsa a corto plazo

Primero démonos cuenta de una cosa. Las variaciones de cotización que se producen cada día son el producto de las estrategias de múltiples actores. Cada uno de esos actores puede operar a corto, medio o largo plazo. Y, por lo tanto, lo que para uno es una oportunidad de compra puede ser una oportunidad de venta para otro. De allí que se produzcan movimientos contradictorios que parecen totalmente aleatorios.

Dicho eso, las estrategias de corto plazo suelen ser las que más peso llevan en las variaciones diarias. Pero también son el resultado de estrategias diferentes entre inversores con objetivos y visiones diversas.

Las explicaciones se dan a posteriori

Es divertido ver como un mismo evento puede llevar a resultados totalmente contradictorios. Pero, como los comentarios financieros sobre las variaciones del día se hacen siempre a posteriori, parece que haya una lógica detrás de las bajadas y subidas. En realidad, esas explicaciones suelen ser muy simplistas.

Te doy dos ejemplos:

Primer caso. Sale una estadística de empleo en EEUU. Es buena. En otras palabras, el nivel de paro es bajo.

  • Si los mercados suben, la explicación será del estilo “los inversores valoran la buena situación de la primera economía del mundo, y demuestran su confianza comprando”.
  • Si los mercados bajan, entonces escucharás algo como “el buen dato de empleo hace temer a los inversores que la FED mantenga tipos de interés altos, lo que lleva a que aumenten las ventas de acciones”.

Segundo ejemplo. Una empresa anuncia unos buenos resultados.

  • La cotización sube, y evidentemente es porque la empresa ha publicado buenos resultados.
  • Si bajan el precio, se explica diciendo que los inversores esperaban resultados mejores.

Pero, como dije antes, las cosas son más complejas. Al nivel de una empresa, lo que haga un inversor importante tiene una influencia muy grande sobre la cotización del día. Si ese inversor, por el motivo que sea, decide vender un lote significativo de acciones, hará que baje la cotización, aunque la empresa vaya muy bien.

La bolsa es imprevisible, ¿entonces es un casino?

La bolsa es imprevisible, sí. A corto plazo, y, hasta cierto punto, también a medio plazo. Pero a largo plazo ya no.

La falta de lógica en los movimientos a corto plazo viene de que hay mucha especulación. Operadores con muchos medios realizan movimientos enormes para ganar grandes cantidades en el menor plazo de tiempo disponible. Esos especuladores no quieren invertir en una empresa. Quieren obtener una plusvalía rápida. Comprar barato y vender caro. Y para ello tienen muchas herramientas financieras, en particular las opciones.

En otras palabras, si intentas especular a corto plazo en bolsa, en buena medida estarás haciendo algo muy similar a jugarte los ahorros en un casino.

¿Por qué la bolsa no es un casino a largo plazo?

El valor de una acción supuestamente representa los beneficios futuros que podrá recibir la persona que compre participaciones en la compañía. Es decir que hablamos de expectativas.

A corto plazo, cualquier noticia puede hacer cambiar esas expectativas.

¿La FED decide no bajar todavía los tipos de interés? Se producen ventas de acciones de empresas con mucha deuda, porque se anticipa que pagarán más gastos financieros en el futuro, y por lo tanto tendrán menores beneficios.

¿Una empresa dice que está invirtiendo en IA? Como se esperan grandes beneficios futuros en ese campo, muchos inversores compran sus acciones y sube la cotización.

Pero, a largo plazo, lo que más pesa son los resultados reales obtenidos por la compañía.

Una empresa que cada año gana más, reparte dividendos crecientes y no tiene deuda se irá revalorizando con el tiempo, incluso si tiene altibajos en la cotización por esos cambios bruscos de expectativas.

¿Sabes lo que ocurre en el caso contrario? Me refiero a una empresa estancada, con resultados peores cada año, y un endeudamiento creciente. Lo has adivinado. Su capitalización irá mermando.

Por eso, creo que es preferible invertir a largo plazo. Además, opto casi siempre por empresas que reparten dividendos, porque así te da igual la cotización, salvo cuando quieres comprar más.

¿Y qué pasa a medio plazo?

El medio plazo es un camino intermedio. Con un plazo suficiente, de 3 años o más, generalmente da tiempo a que una empresa sobrevalorada o infravalorada cambie de trayectoria y acabe acercándose en algún punto del camino a su valor intrínseco. Por cierto, es una cifra muy subjetiva.

Por eso, muchos inversores eligen comprar empresas que consideran como claramente infravaloradas, no con la idea de tenerlas en cartera a largo plazo, sino de venderlas cuando lleguen a una cotización razonable. Entonces venden con una plusvalía.

¿Es eso especular? En parte. Pero se hace basándose en el valor intrínseco del negocio, no intentando aprovechar las incomprensibles variaciones cortoplacistas.

Y no siempre sale bien. A veces una empresa se puede quedar infravalorada durante mucho tiempo. O el inversor se puede haber equivocado, y pensado que había valor cuando no era el caso.

¿Entonces? ¿Es la bolsa un casino?

En mi opinión, si la usas para su propósito original, es decir invertir en negocios, y, por lo tanto, a largo plazo, la bolsa no es un casino. Que hagas buena o mala inversión dependerá de los resultados de la empresa, de la valoración inicial que hayas hecho de la misma, y de tu precio de entrada.

Ahora bien, si buscas especular a corto plazo, entiendo perfectamente que consideres la bolsa como un casino.

 

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Categorías: Inversión
Etiquetas: bolsa