Mini guía para trabajar por tu cuenta

trabajar por tu cuenta negocio propio¿Estás pensando en dejar tu trabajo asalariado y montar tu propio negocio? ¡Enhorabuena! Es una apuesta valiente y exigente, pero con trabajo y un poco de suerte te puede salir muy bien. Para todos aquellos que están pensando trabajar por su cuenta y emprender, he preparado esa mini guía con algunos consejos importantes. ¡No te los pierdas!

Tienes que invertir un mínimo

Está claro que si vas a abrir una tienda física, sabes que tendrás que gastar en obras, mobiliario, ordenadores, y algunas cosas más. Pero, incluso si tu plan es tener la oficina en casa o usar un coworking, vas a necesitar hacer algunas inversiones. En muchos casos vas a necesitar un buen software de facturación con ese de aquí, por supuesto algunos dispositivos informáticos (ordenador, impresora). Sin contar por supuesto un móvil profesional y una buena conexión a Internet.

Está muy bien tener un planteamiento “Lean Startup” y empezar con los mínimos recursos posibles, pero tampoco tienes que pasarte. Invertir de forma inteligente en herramientas y servicios te permite acelerar el desarrollo de tu negocio. Puedes por ejemplo usar a tu favor los sistemas de referidos o la publicidad.

Cumple con los requisitos legales

Hace algunos años, se podía entender (hasta cierto punto) que algunas personas quisieran empezar un negocio sin registrarse como autónomas. Pagar casi 300€ al mes de cuota fija era un freno importante. Pero ahora, con la tarifa plana de 60€ al mes el primer año no hay excusa para no hacer las cosas bien. Si quieres saber más sobre el coste de la cotización como autónomo, en este enlace encontrarás  toda la información de la página de la Seguridad Social.

También tendrás que registrarte en Hacienda, y hacer las declaraciones pertinentes. Probablemente te tocará hacer cada trimestre los modelos 130 (IRPF) y 303 (IVA), pero eso dependerá de tu actividad.

Investiga tu mercado

Antes de lanzarte a trabajar por cuenta propia y sacar tu producto al mercado, deberías investigar un mínimo. Yo te recomiendo al menos tres ejes de análisis.

  1. Mira la evolución del volumen de mercado en tu sector. Hay bastante información disponible por Internet. Puedes consultar los datos del Instituto Nacional de Estadísticas o estudios de asociaciones profesionales. La idea es meterte mejor en un mercado con potencial, no en uno que está en declive.
  2. Aprende más sobre tus compradores potenciales. ¿Quiénes son? ¿Cuáles son sus motivaciones? ¿Qué es lo que no les satisface en la oferta actual? Este tipo de análisis te puede dar grandes pistas para conseguir un planteamiento de negocio más atractivo que los demás.
  3. Y, por supuesto, deberías conocer muy bien a tu competencia. Estudia sus productos y servicios. Mira cuáles son sus puntos fuertes y los aspectos mejorables. Analiza sus posicionamientos de precio. ¿Cómo te vas a diferenciar de tu competencia si no la conoces?

Planifica tu negocio

Preparar un plan de empresa es una buena solución. Si la inversión requerida por tu nuevo negocio es pequeña, probablemente no necesites hacer un estudio de viabilidad muy detallado, pero sí que es recomendable que formalices tu planificación.

Eso te ayudará a tomar en cuenta todos los gastos e inversiones necesarias. Te permitirá tener una idea de a partir de cuando empiezas a ganar dinero. Te ayudará a elaborar objetivos financieros que te servirán para medir tus progresos y saber si vas en la buena dirección.

Flexibilidad y perseverancia

Cuando inicias un proyecto empresarial, o simplemente te pones a trabajar por tu cuenta, normalmente tienes una idea en la cabeza. Pero, en la mayoría de los casos, la realidad de lo que están dispuestos a comprar los clientes es otra. Tienes que adaptar tu planteamiento para ajustarlo a lo que quieren los compradores.

Por eso te hablo de flexibilidad. No tiene mucho sentido empecinarse en un modelo si no está dando resultados. Tienes que tomar en cuenta el feedback de tus clientes y adaptarte.

Pero, al mismo tiempo, si quieres tener un negocio exitoso, tienes que confiar en tu modelo. Es decir, que no puedes abandonar o cambiar radicalmente a la primera. La perseverancia es muy importante para conseguir tus objetivos.

¿Cómo saber si tienes que cambiar o si tienes que seguir con tu planteamiento? No es fácil. Necesitarás tener una visión objetiva sobre tu negocio. Intenta analizar por qué no está funcionado algo.

Puede que los clientes no sepan lo que estás vendiendo. Puede que no hayas usado el canal de distribución adecuado. Puede que tengas que ajustar un poco el precio o los servicios ofrecidos. A veces, un ajuste mínimo en el planteamiento puede tener grandes resultados.

Y si tu conclusión es que no hay demanda suficiente para lo que ofreces, pivota y busca otro planteamiento. Con la información que hayas adquirido del mercado podrás acertar con mayor facilidad la segunda vez.

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