¿Qué sueldo puedes pedir en una entrevista de trabajo?

que sueldo pedir en una entrevista de trabajoEn la mayoría de las entrevistas de trabajo llega un momento que a muchos candidatos les pone incómodos: la pregunta sobre tu pretensiones salariales. En realidad no se trata de ninguna trampa, aunque está claro que requiere un mínimo de preparación si se quiere dar una imagen profesional y adecuada. Por eso, hoy te voy a explicar qué sueldo pedir en una entrevista de trabajo. Es parte de mi guía para encontrar empleo.

Para saber qué sueldo pedir en la entrevista tienes que estudiar el perfil y el sector

Lo primero y más importante, es que estés al tanto de lo que valen tu perfil y tu experiencia profesional en el mercado de trabajo. Para ello es necesario informarte. Puedes ver ofertas de trabajo para perfiles equivalentes o consultar datos estadísticos de recursos humanos por Internet, como los trabajos mejor pagados. También puedes hablar con un asesor para que te diga a que rango de sueldo puedes aspirar.

La otra variable es el sector. Una misma persona con un perfil similar puede cobrar mucho en un tipo de empresa y mucho menos en otra. Por ejemplo, en sectores con márgenes muy escasos los sueldos tienden a ser más bajos que en actividades con mayores beneficios. Es importante tenerlo en cuenta antes de ir a la entrevista.

Determina lo mínimo que estás dispuesto a aceptar

Pongamos que tu estudio previo ha determinado que para tu perfil profesional y el puesto ofrecido podrías cobrar entre 25.000€ y 30.000€ al año. Ahora tienes que valorar cual es el sueldo mínimo que aceptarías. Si no quieres cobrar menos de 28.000€, ten en cuenta que es posible que tus pretensiones salariales no coinciden con la política de la empresa.

Además, conocer tu límite te permite proponer un rango ajustado a tus pretensiones. Si no sabes qué sueldo pedir en la entrevista de trabajo, pero no quieres cobrar menos de tu mínimo, puedes proponer un rango de 28.000€ a 32.000€ anuales, por ejemplo. Es un poco por encima del mercado, pero al mismo tiempo es bastante acertado.

Ten cuidado en no pasarte. Pedir demasiado no está bien visto.

Volviendo al ejemplo anterior, si cuando te piden qué sueldo quieres vas a responder 35.000€, está claro que estás muy por encima del mercado. En este caso es muy probable que el entrevistador vaya a pensar que o eres muy presumido, o que no estás al tanto del mercado. Y eso podría restarte posibilidades de obtener el puesto.

Si no sabes qué sueldo pedir en la entrevista, no te infravalores

Venderte barato tampoco es buena idea. Supongamos que pidas mucho menos que el mercado, pongamos unos 20.000€. Eso no dice mucho a tu favor. La persona enfrente de ti lo puede interpretar de dos maneras.

  • O no te valoras a ti mismo, y entonces es difícil que piense en una contratación).
  • Estás dispuesto a reventar el mercado para obtener el puesto. Eso por lo general tampoco habla muy bien de ti. Puede denotar cierta desesperación.

Además, si la empresa empieza, te pones en una situación bastante incómoda. Probablemente esa compañía no valore mucho el trabajo de sus empleados. Y si paga muy por debajo del mercado, te costará mucho conseguir una subida después.

No aceptes la cantidad inmediatamente

Si tu perfil ha gustado, la empresa te va a hacer una oferta económica. Normalmente intentará tirar por lo bajo, dentro del rango habitual para el puesto. En este momento tienes que tener sangre fría y procurar negociar.

Que sepas que es mucho más fácil obtener un incremento de 1.000€ anuales en el momento de la contratación que en las subidas anuales posteriores.

Muchas empresas te explicarán que tienen una política ambiciosa de subidas de sueldos a sus elementos más prometedores, y seguramente sea cierto, pero más vale pájaro en mano que ciento volando.

No ser intransigente

Algunas empresas tienen unos cuadros salariales muy definidos y no tienen margen de maniobra para negociar. En este caso tendrás que valorar si te interesa la oferta y saber parar la negociación antes de mostrarte demasiado intransigente.

No todo es el sueldo, y es un buen momento para hablar de complementos. Elementos como tickets de comida, planes de pensiones, planes de ahorro, participación a los beneficios, o tener un vehículo de empresa, son cosas que merece la pena analizar.

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