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Supermercados y caseros como chivos expiatorios

Es curioso como muchas personas son rápidas en culpar a algunos grupos como los responsables de los males de la sociedad, sin pensar en la complejidad de muchos fenómenos económicos. Dos de los ejemplos más típicos de esta situación son los supermercados, que algunos culpan de las subidas de precios, y los caseros, en este caso supuestos responsables del incremento de los alquileres. Pero de los que podrían hacer algo para aliviar la situación, los que gobiernan, se habla poco.

¿Son los supermercados los responsables de la subida de precios de la alimentación?

No es totalmente incomprensible que muchas personas opinen que la culpa de la subida de precios la tienen los supermercados. Después de todo, cuando vas a comprar y te das cuenta de que estás gastando mucho más que hace unos meses, cuando ves que algunos productos cuyos precios conocías han subido notablemente, hasta cierto punto es lógico pensar que quizás el supermercado esté inflando precios.

Pero luego miras sus cuentas anuales, y te das cuenta de que no es el caso. Los supermercados son negocios con márgenes brutos relativamente bajos, y márgenes netos (después de gastos fijos) aun más pequeños porcentualmente. Ganan dinero por el volumen que mueven, no por tener precios altos.

Además, si alguno intentase ser más listo que los demás y subiese más que la inflación, como existe una gran competencia entre los negocios, los compradores rápidamente se darían cuenta de que en otra cadena la cesta de la compra sale más barata, y cambiarían. De hecho, en los últimos años los modelos más exitosos han sido las cadenas “low cost”, tipo Aldi o Lidl, junto con Mercadona, que, gracias a apostar al máximo por sus marcas blancas, ofrece precios competitivos.

Así que no, la culpa no la tienen los supermercados. De hecho, se podría argumentar que, gracias a su poder de negociación, consiguen precios más baratos para los clientes. Antes de la gran distribución la alimentación era significativamente más cara, porque el producto pasaba por varios mayoristas antes de terminar en la tienda de conveniencia.

¿Son los caseros responsables de los alquileres altos?

En la ciudad donde resido, Valencia, he podido ver grandes fluctuaciones de precios en las últimas décadas. Cuando llegué, allá por el 2010, los precios estaban bastante altos, porque no había terminado de explotar la burbuja inmobiliaria. Pagar 700 u 800 euros por un piso de dos habitaciones en la ciudad era lo normal. Pero luego la crisis se profundizó, y bajó mucho la demanda. Tanto que el alquiler de un piso normalito cayó hasta los 400 euros al mes, y en 2014 por 700 euros podías incluso tener un ático con terraza y tres dormitorios.

Luego, la economía se recuperó, y además Valencia se puso de moda para los nómadas digitales y el turismo, así que aumentó la demanda. Hasta el punto de que el mismo piso de dos habitaciones ahora cuesta 1.000 euros al mes. Cuando tomas en cuenta la inflación, el precio es similar al de 2010.

Pero la culpa no la tiene el casero. Un propietario pone el precio en función de la oferta y la demanda. Si aumenta la demanda más que la oferta, suben los precios, y viceversa.

Ahora mismo en España hay un problema de oferta. Desde la burbuja, no se ha vuelto a construir a un ritmo suficiente. De hecho, como alertó el Banco de España hace unos meses, en los últimos años se construyen menos casas que el incremento del número de hogares. Si este déficit va a más, ni los precios de compraventa van a bajar, ni los del alquiler.

La subida encubierta del IRPF

Ahora que estamos con la campaña de la renta, es interesante recordar que nos han subido el IRPF con una técnica silenciosa. Si no actualizas los tramos del IRPF y hay mucha inflación, la gente acaba pagando una proporción mucho mayor de sus ingresos en impuestos, cuando en realidad sus ingresos reales no han subido.

Pero de eso se habla poquísimo, pese al enorme impacto sobre la economía de los hogares.

¿Quién puede hacer algo en esas situaciones?

Me pregunto quien tiene el poder de reducir el IVA sobre los productos vendidos en supermercados para mitigar las subidas de precio, quien puede actualizar los tramos del IRPF para que no suban los impuestos cuando hay inflación y quien puede promover que se construya más viviendas.

También me pregunto a quién le puede interesar que se señalen chivos expiatorios en lugar de pedir que se tomen medidas que puedan realmente mejorar la situación de mercado y la de las personas.

¿A ti se te ocurre? A mí no.

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