¿Merece la pena comprar productos en tamaño familiar?

tamaño familiarCuando estás haciendo la compra en el supermercado, sin duda te habrás dado cuenta que unas de las estrategias más habituales de las empresas es vender productos en envase grande, que a menudo llaman el tamaño familiar. En principio, se supone que deberías ahorrar (por las economías de escala), pero, ¿de verdad es siempre interesante?

El precio por unidad, peso o volumen es lo que cuenta

Dentro de los consejos para ahorrar haciendo la compra, hay una recomendación de sentido común que destaqué en su tiempo: mirar siempre los precios por unidad, peso o volumen, porque los envases pueden ser muy engañosos. Cuando compras un bote grande, no deberías dar por supuesto que el precio por volumen te va a salir más bajo, porque no siempre es el caso.

Es más, en muchísimos casos, que compres un bote grande o uno pequeño da lo mismo porque el precio por litro es exactamente el mismo. Incluso se han dado caso en los cuales podía llegar a ser más caro comprar por botes grandes, aunque es muy raro.

Sin embargo, la mayoría de las veces, sí que puede compensar comprar el tamaño familiar, porque la diferencia de precio por volumen puede ser significativa. Por ejemplo, hace un tiempo te explicaba que comprar refresco en botellas grandes era muchísimo más económico que comprar latas.

El factor durabilidad de los productos

Otro factor muy importante a tomar en cuenta a la hora de comprar productos en tamaño familiar es si son perecederos o no. En caso de que los sean, hay que tener claro que la totalidad del producto se vaya a poder consumir a tiempo, ya que obviamente, comprar un bote grande para acabar tirando la mitad a la basura sería un despilfarro clarísimo.

Una de las formas de ahorrar en una casa con los artículos de la compra es precisamente hacer una buena previsión de consumo, y no dejar que los productos se echen a perder. La cantidad de productos alimentarios que se tiran a la basura en España cada año es muy alta, y ser más precavido permite no solo ahorrar, sino ayudar a cuidar el medio ambiente.

El riesgo de consumir más

Cuando se compra un producto en tamaño familiar, otro riesgo es que vayas a ir gastando el producto más rápido que lo que harías con un envase más pequeño. Coge por ejemplo un bote de gel de ducha. Si coges un formato grande, es bastante probable que te sirvas cada vez una dosis mayor que si tuvieras un envase pequeño. Lo que influye en este caso es un factor más psicológico: el tamaño del bote hace que coger solo un poquito parezca insuficiente.

Por otra parte, no sé si a ti también te habrá ocurrido que a medida que el bote se va vaciando y sabes que vas a tener que comprar otro, tienes un consumo más cuidadoso para intentar posponer la compra.

Para evitar consumir de más, un truco es comprar un dosificador, e ir rellenándolo con el producto cada vez que se acaba. Así siempre estarás gastando la misma cantidad.

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¿Y tú? ¿Qué opinas de los envases familiares? ¿Quieres compartir algún consejo? Lo puedes hacer en la sección de comentarios.

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