Airbnb comunicará tus ingresos a Hacienda

La economía compartida tiene muchas ventajas, entre las cuales destacan la posibilidad de tener acceso a servicios más económicos y conseguir ingresos extras. Pero hasta ahora, hay que reconocer que existía cierta zona gris entorno al uso de ciertas plataformas, como Airbnb, para ganar dinero. En particular, muchos anfitriones no declaraban sus ingresos, lo que era poco ético por un lado,  y una competencia desleal para la hostelería por otro lado.

La situación hasta ahora

Desde que el uso de plataformas como Airbnb se generalizó, los gobiernos y las ciudades más afectadas han intentado legislar para regular su uso. Los objetivos eran diversos, desde responder a las demandas del lobby hostelero hasta la preocupación de los vecinos por la invasión de turistas en zonas residenciales, pasando por la recaudación de los impuestos.

Pero hasta ahora, Airbnb se limitada a avisar a sus usuarios que tenían que cumplir con la legislación local. Es decir, si el ayuntamiento pide una licencia de apartamento turístico, es responsabilidad del anfitrión cumplir con esa parte. Si la ciudad cobra un impuesto turístico, también es responsabilidad del usuario cobrarlo al huésped y pagarlo al ayuntamiento. La plataforma también avisaba a los anfitriones que la legislación de su país podía obligarles a presentar una declaración de ingresos.

Todo eso estaba muy bien, pero sin la colaboración activa de Airbnb, las autoridades tenían pocos medios para identificar a quien explotaba un apartamento turístico con Airbnb de forma ilegal. Solamente podían usar técnicas limitadas como tener un equipo de personas dedicado a hacerse pasar por clientes para pillar infraganti a quienes no cumplían con la normativa.

En la práctica, muchas personas operaban al margen de la ley, y por supuesto sin declarar sus ingresos a Hacienda.

¿Qué ha cambiado?

Hace muy poco, la empresa americana, líder del sector, ha mandado una comunicación a todos sus clientes, con una modificación de la política de privacidad, en la cual los usuarios autorizan que Airbnb pueda comunicar algunos datos personales a las autoridades fiscales (incluyendo el DNI y el importe de las transacciones).

Desde el año pasado, Hacienda reclamaba a Airbnb y otras empresas similares que comunicaran la información sobre los anfitriones y sus ingresos por la plataforma, pero la empresa americana hasta ahora se había negado, argumentando que eso sería ir en contra del derecho a la privacidad de sus usuarios. Pero ahora ha cambiado de parecer.

Además, para ayudar a los anfitriones a cumplir con sus obligaciones fiscales, Airbnb ha montado una página de ayuda, basada en una colaboración con la Asociación Española de Asesores Fiscales, AEDAF. ¿El nombre de la página? Anfitriones Responsables.

¿Por qué es una buena noticia?

Personalmente, me parece genial que existan páginas como Airbnb para poder conseguir ingresos extras o encontrar un alojamiento más económico. Es un cambio de modelo, una disrupción, y amplía el abanico de posibilidades para los viajeros. Pero, dicho eso, no me parecía bien que algunos anfitriones consiguieran esos ingresos extras, a veces grandes cantidades mensuales, sin declarar nada a la administración española ni pagar impuestos.

Y no importa si alquilas un piso entero o una habitación, desde hace mucho tiempo existe la obligación de declarar esos ingresos. Puede que muchas personas no lo hagan, especialmente en el caso de habitaciones, pero eso no es justificación. Escuché muchas veces la frase “en mi casa acojo a quien me da la gana, y alquilar una habitación por Airbnb es lo mismo que compartir piso”. Pues sí, lo es, pero si eres el propietario del piso y arriendas una o varias habitaciones, tienes la obligación de declarar ese ingreso, sea la persona un turista o alguien que se queda a largo plazo.

A partir de ahora, los anfitriones tendrán que declarar los ingresos si no quieren encontrarse con la sorpresa de una inspección de Hacienda con su consiguiente multa. Eso significará más ingresos para las arcas públicas. Y el lobby hotelero tendrá menos argumentos para afirmar que se trata de una competencia desleal.

A las personas que solo alquilaban ocasionalmente, no les implicará un gran cambio. A los que se montaron un negocio con Airbnb les afectará bastante más, porque tendrán que pagar mucho IRPF, pero seguramente les seguirá saliendo a cuenta.

Puede que eso lleve a tener menos chollos en Airbnb, pero también es probable que al tener más alojamientos legales, el consumidor tenga mejores garantías.

En resumen, menos dinero negro (y más ingresos para el estado), más seguridad y una competencia más justa: es una buena noticia.

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