Aprende a ahorrar
Este blog nació para dar ideas de ahorro, y sigo convencido de que muchas personas no se dan cuenta de que es mucho más fácil ahorrar de lo que parece. Puedes tener el mismo nivel de vida gastando menos, simplemente siendo más organizado, analizando un poco tu consumo, comparando y a veces negociando. Si aprendes a ahorrar, tu vida se hará mucho más fácil. Así que no te pierdas los consejos que publico semanalmente en el blog. Te pueden ayudar mucho.
No te conformes con tus ingresos actuales
Puede que el trabajo que tienes ahorra te parezca insuficiente. Puede que no tengas trabajo. Es posible que creas que no tienes oportunidades de mejora. Pero las tienes. Claro que las cosas no salen gratis, y te tendrás que arriesgar. Quizás tengas que dedicar mucho esfuerzo en hacer contactos, quizás tengas que cambiar de sector profesional, quizás tengas que mudarte, pero siempre hay oportunidades.
Y un trabajo clásico no es la única forma de conseguir dinero. En el blog también hace años que voy listando formas de obtener ingresos, algunas más tradicionales y otras mucho más sorprendentes. Quizás haya llegado el momento que eches un vistazo a esas posibilidades.
Saca rentabilidad a tus ahorros
Guardar parte de tu dinero para disponer de un colchón en caso de emergencias o tener la posibilidad de comprarte lo que necesites llegado el momento es algo muy positivo. Pero tampoco tendría sentido tener mucho dinero desaprovechado. Hay muchas formas de sacar rentabilidad a los ahorros, con distintos grados de riesgos y de beneficios potenciales. Te invito a que le eches un vistazo.
Evita los préstamos
Hasta hace pocos años, te hubiera dicho que contratar una hipoteca era la única forma de endeudarse que podía entender. Y todavía hay casos en los cuales puede merecer la pena, pero con la desaparición de las deducciones fiscales sobre hipotecas, esos casos son mucho menos frecuentes. Aún así, a veces las hipotecas son útiles.
En mi opinión, tienes que evitar el resto de créditos, salvo en un caso: cuando el dinero que recibas te permite incrementar los ingresos futuros. Por ejemplo, si un crédito te permite acceder a unos estudios que después muy probablemente implicarán tener un sueldo bastante mayor, entonces un préstamo podría ser buena idea. Cuando el crédito es para comprar algo: viaje, coche, muebles… entonces suele ser una mala idea.
Con seguir estas cuatro pautas, tu situación financiera puede mejorar significativamente, y en consecuencia, tu calidad de vida. No dejes de mirar los cientos de artículos de este blog. Te inspirarán para optimizar la gestión de tus finanzas personales.