Cenar antes de salir

Si quieres ahorrar en tu presupuesto de ocio, una técnica muy eficiente es recortar en tu gasto de restaurantes, cenando en casa antes de salir. No tienes por qué renunciar a tu vida social, pero puedes reducir notablemente tu presupuesto de salidas. ¿Te parece una barbaridad? Muchas personas lo hacen, y te voy a explicar cómo y por qué.

El gasto en restaurantes

No te estoy diciendo que dejes de ir a restaurantes. Me parece un placer disfrutar de una buena cena. Sin embargo, si lo haces muy a menudo, tiene un impacto grande sobre tus finanzas, y puede incluso que vaya en contra de tus objetivos de ahorro e inversión.

Incluso en un país relativamente barato como España, es bastante difícil que cenar fuera te cueste menos de 15 o 20 euros, salvo en contados sitios como esos en Valencia. Es más, el control que tienes sobre el gasto es muy limitado, porque lo normal es que vayas a comer con amigos, y a menudo se comparte la cuenta. Y por pura presión social, para no parecer un tacaño, pagas más de lo que pediste. Esta situación ya la he explicado en otro artículo donde te animaba a pagar lo tuyo en esos casos, pero reconozco que no siempre es posible.

De allí que la mejor solución para ahorrar en restaurante sea cenar en casa.

¿Cómo quedar con amigos y cenar en casa?

Reconócelo, lo primero que has pensado cuando te he comentado lo de cenar en casa es que te haría imposible quedar con tus amigos. Te imaginas esperar hasta las 12h que hayan acabado para juntarte con ellos, o la situación incómoda de sentarte en la mesa mientras todos comen y tú no pides nada.

Pero no es exactamente así. Tengo algunos amigos que controlan muy bien esa técnica de quedar habiendo cenado ya. Lo que hacen es proponer un sitio para quedar, normalmente un bar con posibilidad de picoteo. Proponen una hora temprana (tipo 21h30 o 22h), y dicen abiertamente que quien quiera picar algo podrá, y quien quiera beber solamente, también.

Así de sencillo. A la quedada acuden personas que no han cenado y otras que sí. Unas personas se piden una cerveza o un vino, mientras otras piden la carta de comida y van por tapas, hamburguesas, tostas, montaditos y platos similares que suele haber en este tipo de establecimiento. No es un entorno tan formal como un restaurante, la gente puede llegar e irse a la hora que quiere, y se puede tener una buena reunión social.

Eso sí, cada uno tiene que ir pagando lo suyo, lo que permite que los que ya vienen cenados se gasten muy poquito, al mismo tiempo que disfrutan de la compañía de los amigos.

No tiene que ser siempre así

Como comentaba antes, si te gustan los restaurantes, me parece excelente. No tienes que emplear la técnica de cenar en casa cada vez que vayas a salir. Pero si estás acostumbrado a comer siempre fuera, te puede ayudar a ahorrar mucho cada mes, sin perder nada de tus costumbres sociales. Y las veces que te apetezca, vas a un restaurante más formal a disfrutar de las sutilezas de una buena cocina.

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