La cotización de la criptomoneda más conocida, el Bitcoin, que supone alrededor del 40% del mercado, ha seguido bajando en estas últimas semanas. Se suele hablar del precio de Bitcoin para identificar un activo visible dentro del gran número de proyectos y criptoactivos que existen hoy en día.
¿Cómo ha sido la reciente bajada de los principales criptoactivos?
Desde el máximo del bitcoin en noviembre del 2021, cuando subió a más de 65.000 dólares, el valor de la criptomoneda no ha dejado de bajar, a pesar de algunas recuperaciones parciales a principios del año 2022. Obviamente, esas caídas han sido fuente de preocupaciones para aquellos compradores que adquirieron la criptomoneda durante la primera mitad del año 2021, animados por las subidas rápidas de la cotización. Cabe notar que, entre diciembre 2020 y marzo 2021, Bitcoin escaló desde los 20.000 USD/BTC hasta los 60.000 USD/BTC. Desde los máximos de noviembre, la criptomoneda ha bajado más de un 70%, y está en el momento de la redacción de este artículo entre 16.000 y 18.000 USD/BTC
Otros de los activos más conocidos están en situaciones similares: Binance Coin, Cardano, Ripple… todos han bajado. Ethereum, por su parte, también ha disminuido notablemente su cotización hasta posicionarse en unos 1.000 dólares por ETH, y en algunos momentos ha sufrido caídas diarias de alrededor del 10%.
¿Qué factores están detrás de la falta de confianza del mercado?
Factores macroeconómicos
La subida constante de los tipos de interés por parte de los principales bancos centrales para luchar contra la inflación ha encarecido el “coste” de invertir. En otras palabras, como la renta fija da una mejor rentabilidad, por la subida de tipos, comparativamente el resto de las opciones de inversión se hacen menos atractivas.
Esto, sumado a los malos resultados empresariales de las principales compañías tecnológicas, la incertidumbre general ante el futuro existente y la cada vez más probable recesión global, hacen que los grandes inversores sean más prudentes. En particular, se cuestionan más dónde depositar su dinero y dónde pueden obtener rentabilidad, tanto por el incremento del valor del activo, como por la retribución directa vía intereses o dividendos.
Además, la guerra de Ucrania continúa su curso y como consecuencia del conflicto y de las sanciones a Rusia, se esperan restricciones en algunos elementos básicos como cereales, fertilizantes, o gas y petróleo. Por ello, algunos inversores prefieren reducir su exposición al riesgo, invertir en otros activos más tangibles o simplemente disponer de liquidez por si pudiera ser necesaria.
Otros factores
Por último, hay factores puntuales en este momento del tiempo, que se suman a la volatilidad propia del mercado y las dificultades de la situación económica en general.
Algunas fuentes apuntan a la venta masiva de activos tras los hackeos ocurridos en los últimos meses en algunas plataformas, como otro de los aceleradores de la caída del valor. Primero, en Binance, un hackeo permitió el robo de unos dos millones de unidades de Binance Coin (BNB) a primeros de octubre. Posteriormente, a mediados de noviembre en FTX, tras su bancarrota, se anunció un posible hackeo que podía haber supuesto la sustracción de unos 477 millones de dólares en criptoactivos.
También hay que tomar en cuenta la falta de confianza generada por las quiebras de algunos operadores del mercado, cuyos modelos de negocio no eran sólidos, como el caso de FTX o del ecosistema Terra Luna.
¿Habrá una recuperación a largo plazo de los criptoactivos?
Una tendencia histórica de caídas y recuperaciones posteriores
Según algunos operadores, como Chris Kline, director de operaciones y cofundador de Bitcoin IRA, las criptomonedas tienen una habilidad especial para recuperarse, a pesar de su alta volatilidad.
Ante el desplome o la caída de un elemento, opinan que el mercado puede esperar un cambio de tendencia y que algunos inversores busquen hacerse con grandes cantidades de unidades a precios bajos, para recuperar la inversión cuando el precio vuelva a subir.
Para argumentarlo, se apoyan en el análisis de la serie histórica para intentar predecir el comportamiento de las criptomonedas y constatar que durante años han vivido bajadas y recuperaciones.
Las variaciones históricas del Bitcoin
La criptomoneda más conocida ha tenido varias subidas y bajadas en su corta historia.
- Vivió la subida de finales del año 2017: en un año pasó de valer unos 750 dólares a unos 19.000 dólares por unidad.
- Posteriormente volvió a unos precios más comedidos, pasando la mayor parte del año 2018 alrededor de los 6.000 dólares.
- A finales de ese año y primeros de 2019 bajó todavía más hasta situarse en unos 3.500 dólares por BTC.
- En el siguiente año, entre junio del 2019 y 2020, se estableció entre los 8.000 – 9.000 dólares y fue en el invierno del 2020 donde multiplicó de nuevo su precio hasta los 61.000 USD.
- En mayo de ese año volvió a bajar hasta los 35.000 y en noviembre del 2021 volvió a máximos superiores a 65.000 dólares.
- Desde entonces ha vuelto a bajar para situarse en los 16.000/18.000 USD/BTC actuales. No se puede saber hasta donde bajará ni cuando se producirá un eventual cambio de tendencia. Los que creen en la capacidad de los criptoactivos para recuperarse opinan que un inversor que sepa analizar y detectar los cambios de tendencia podría aprovechar el eventual rebote.
Prudencia e investigación
Los criptoactivos son productos que, pese a mover grandes cantidades de dinero, siguen siendo activos muy recientes y volátiles. No existe ahora mismo un consenso claro sobre su valor, por lo que podrían tanto desplomarse como apreciarse muchísimo en los próximos meses y años. Antes de invertir dinero en criptoactivos, es importante informarse muy bien sobre ese mercado, además de entender perfectamente los riesgos asociados. Cada inversor es responsable de lo que hace con su dinero, y es vital siempre todas decisiones informadas.