¿Por qué sigo pensando que es mejor no comprar Bitcoin?

mejor no comprar bitcoinCualquiera que siga mis blogs desde hace tiempo sabe que llevo muchos años advirtiendo contra la inversión en Bitcoin. Ahora que la criptomoneda está nuevamente estableciendo algunos récords, y entrando en las carteras de algunos bancos importantes, me reafirmo en que no me parece buena idea comprar, pese a que se haya multiplicado mucho el valor desde mi primer artículo. Creo pensando que, a la larga, no es buena idea.

Desde 2013 la evolución del valor de Bitcoin no me da la razón

Cuando escribí mi primer artículo sobre el futuro de Bitcoin, en 2013, la criptomoneda valía alrededor de 100 dólares en los mercados. Cuando escribo esas líneas, en diciembre de 2020, supera los 23.000 dólares. Es decir, que un lector que no me hubiera hecho caso y hubiese comprado entonces por 1.000 dólares de Bitcoin, para venderlos hoy, tendría ahora 230.000 dólares.

Parece un argumento claro para no hacerme caso. Pero, pese a todo, sigo pensando que se trata de un movimiento únicamente especulativo, y que, en cualquier momento, podría reventar lo que veo como una burbuja.

Los cuatro argumentos que tengo en contra de invertir en Bitcoin

Los voy a resumir aquí, y luego les iré explicando más en detalle en sus correspondientes secciones.

  1. Bitcoin no tiene ninguna contrapartida.
  2. Hay un número limitado de Bitcoin, y nunca habrá más.
  3. No se usa realmente para comprar y vender cosas.
  4. Que entren grandes entidades financieras no es ninguna garantía.

Bitcoin no tiene contrapartida

Cuando compras las acciones de una compañía, en realidad te dan participaciones en el capital de una empresa, que valdrá más o menos, pero hay un activo subyacente. Lo mismo si compras una vivienda, o materia primar como el oro.

No es el caso de Bitcoin. Uno podría argumentar que las divisas actuales como el euro o el dólar solo valen algo porque todos estamos de acuerdo sobre ese valor. Es cierto, pero solo en parte. Detrás de esas divisas hay estados, economías, y herramientas de acción. Detrás de Bitcoin no hay nada. Su independencia total, lograda gracias al algoritmo, también es su gran debilidad. Bitcoin no se basa en ningún activo, ni en una economía. Solo se aprecia porque hay más gente comprando que vendiendo.

La restricción del número de Bitcoin en circulación es una enorme limitación

Como ya lo expliqué antes, un gran problema del Bitcoin es que fue diseñado para tener un número limitado de unidades en circulación. ¿Por qué es un problema? Simplemente porque, si no se puede producir más y la gente quiere usarlo, siempre hay penuria. Eso hace que, estructuralmente, el precio de Bitcoin siempre iría subiendo.

¿Por qué es un problema eso? Porque si siempre va subiendo el valor de Bitcoin, nadie quiere gastarlo. ¿Para qué? Mañana valdrá más.

No se usa como moneda de intercambio

Es la consecuencia lógica de lo anterior, y se puede cada día que no es teórico. La gente compra la criptomoneda porque piensa que su valor va a subir. Y si piensas así, no te interesa nada gastar los Bitcoin que tienes. Por eso hay tan pocas compraventas de productos y servicios en Bitcoin. Las transacciones que hay son casi todas especulativas.

Se pueden crear productos financieros con activos tóxicos

¿Recuerdas la crisis financiera de las subprimes? Se crearon unos productos especulativos basados en las hipotecas. En ese caso había un subyacente, ya que las hipotecas conllevan un activo inmobiliario. Pero se hicieron productos tan complicados y tan llenos de hipotecas insolventes que, al final, se estaban intercambiando títulos por mucho dinero, que en realidad no estaban basados en nada. Algunos de los bancos más importantes del mundo quebraron por eso, simplemente porque querían ganar mucho dinero especulando y se les fue de las manos.

Por eso, no importa si grandes entidades financieras crean productos financieros basados en Bitcoin. No es ninguna garantía de que la criptodivisa valga realmente algo. Los bancos y las entidades financieras viven de las comisiones sobre transacciones. Y también toman riesgo invirtiendo en productos especulativos.

La película La Gran Apuesta (The Big Short) muestra muy bien como puede haber un consenso sobre un producto financiero y que casi todo el mundo esté equivocado. Cuando algunos analistas se pusieron a escarbar que había realmente por debajo de los productos financieros basados en hipotecas, se dieron cuenta que en su mayoría eran créditos muy malos, sin valor, y que, por lo tanto, tarde o temprano, el mercado iba a caer.

Sigo pensando que acabará cayendo

Cuando la motivación de todos los inversores es especulativa, cuando escuchas consejos como “nunca hay que vender Bitcoin”, cuando ves el comportamiento de la cotización que parece una sucesión de burbujas cada vez más altas, no da mucha confianza en lo que vaya a pasar en el futuro.

Quizás esté equivocado. Quizás dentro de 10 años cada Bitcoin valga un millón de dólares. Pero lo dudo. Si su único valor es especulativo, acabará reventando la burbuja.

Veremos.

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