Cuando es demasiado bueno, no suele ser cierto

demasiado-bueno-para-ser-ciertoCrisis o no, siempre ha habido listos que quieren hacernos sentir muy importantes y acaban llevándose nuestro dinero y parte de nuestro amor propio. Es algo bastante difícil de entender. Quizás sea algo intrínseco a nuestra psicología. Pero en caso de duda una verdad como un templo: “cuando es demasiado bueno para ser cierto, probablemente no sea cierto”. Es el tip de ahorro nº85.

Algunos ejemplos

Si te acuerdas, en un artículo llamado el secreto peor guardado, te hablaba de esas páginas que te explican como han encontrado el método (sencillo y eficaz) de hacerse rico. Pero por alguna extraña razón, lo quieren compartir contigo a cambio de un mínimo cobro…

Otros te contactan sin conocerte de nada, escribiéndote en nombre de algún dignatario africano que necesita tu número de cuenta para sacar sus millones del país, y que tiene previsto regalarte un 10% por las molestias.

En otros formatos, ingeniosos inversionistas herederos de Ponzi montan sistemas piramidales para captar el dinero de ciudadanos de la clase media (invirtiendo en sellos) o incluso de la clase alta (como el caso Madoff).

De acuerdo, todos estos ejemplos son muy conocidos y pocos de los lectores del blog picaría (espero incluso que ninguno). Pero por desgracia también hay cosas menos obvias.

¿Subastas o loterías?

Este artículo decidí redactarlo después de que me comentaran el caso de una nueva web, supuestamente de subastas, donde te puedes llevar productos muy chulos por unos pocos euros. No hablaré de la web porque no quiero hacerle publicidad, pero concretamente hablo de un sitio que habla de llevarse un iPhone por 5 euros y cosas por el estilo.

Mi primera reacción fue evidentemente la incredulidad. Tras analizar como funcionan las llamadas subastas te das cuenta que realmente lo que están haciendo es un sorteo, porque para pujar tienes que pagar, ganes o pierdas. En teoría te dicen que aunque pierdes el dinero que has pujado lo puedes tener como descuento en la compra del mismo producto (a precio normal, se supone), pero en las condiciones te explican que eso es válido solo si hay existencias de dicho producto.

En otras palabras, para que el negocio sea rentable para la página, es necesario que los que pujen no recuperen su dinero. Si hay un gran número de personas pujando, al final la web embolsa mucho más que el valor del producto. Es decir, un sistema muy parecido a una lotería. Y para evitar que los pujantes usen el dinero invertido, tan solo tienen que limitar las existencias de producto.

¿Qué gana el otro?

Cuando te ofrecen un chollo, no deberías pensar en lo que podrías ganar tú, sino en qué estará ganando quien te lo ofrece. Una cosa es que pases delante de una tienda en liquidación y compres productos con un 80% de descuento, y otra muy distinta es que alguien te quiera regalar productos con un 80% de descuento y ganar dinero haciéndolo.

Ni tú eres tan especial como para que te hagan un gran favor, ni los empresarios son tan tontos como para regalar nada. Mejor perder un chollo por ser cauteloso que regalar dinero a un sistema tramposo o fraudulento.

Recuerda: “si es demasiado bonito para ser cierto, probablemente no sea cierto.”

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