El secreto peor guardado del mundo

secreto-mejor-guardadoTengo un secreto. Es un bombazo. Aquel que tenga esta información entre manos tendrá en su poder una clara ventaja sobre los demás que le permitirá hacerse rico. Esa es la premisa de muchas estafas y anuncios, en Internet y fuera de la Red. A pesar de que sus promotores le llaman el secreto mejor guardado, yo prefiero llamarle justo al revés.

 

Una contradicción intrínseca

Este tipo de propuestas, sean para comprar un programa revolucionario para ganar dinero por Internet, o para invertir en un producto de alta rentabilidad no resisten a la lógica más sencilla. Si la base del éxito de una cosa es que pocas personas la conozcan, entonces, ¿por qué alguien se toma tantas molestias para publicitarla?

Lo más llamativo son esas páginas que ponen titulares como “el secreto mejor guardado del mundo al fin a tu alcance”. ¿En serio? ¡Vaya secretismo! Personas que no conozco de nada quieren hacerme rico compartiendo una información supuestamente valiosísima. Si es tan buena, ¿por qué no la aprovechan ellos mismos al máximo? ¿No tienen familiares o amigos cercanos con quienes compartir el descubrimiento? ¿De verdad su mejor baza es un completo desconocido que ha tenido la casualidad de abrir una web con ventana emergente?

Pero no lo hacen solo en la Red. Muchos asesores financieros sin escrúpulos (trabajen en bancos o no) usan este argumento con sus clientes. En este caso es más difícil ver la contradicción, porque pretenden actuar por amistad, aconsejándonos lo mejor para nuestros intereses. Pero un inversor avisado sabe que con el dinero no hay amistad que valga, y posiblemente no se deje influir tanto.

 

¿Por qué picamos?

¿Son tontas todas las personas que caen en la trampa? Evidentemente, no. La estafa que mantuvo Madoff durante tantos años engaño a personas muy bien informadas. Sin embargo, la estrategia comercial era precisamente la del secreto mejor guardado. Era un discurso muy hábilmente diseñado, que intentaba vender los productos financieros de inversión a un gran número de personas de alto poder adquisitivo, pero a cada una de ellas se les intentaba hacer creer que este era un club muy exclusivo, que la habían seleccionado solamente por ser una persona destacada, y que en ningún modo querían que se abriese a mucha gente.

Probablemente, picamos porque queremos sentirnos especiales, únicos, inteligentes. Si alguien afirma contarnos un secreto porque nos lo merecemos, tenemos tendencia a creerlo, porque queremos ser esta persona especial y cumplir con los halagos recibidos. Está claro que si nos lo dice una persona de un gran banco de inversión de Nueva York el impacto será mucho más fuerte que si lo leemos en una página web que vende un sistema de libertad financiera, pero en esencia el proceso es el mismo.

También influye nuestra tendencia humana a sentir atracción por lo misterioso y lo mágico. Tienen éxitos tanto el horóscopo de la semana como las novelas o las películas fantásticas y de ciencia ficción. Hablar de un secreto llama parte de nuestro interés subconsciente para el misterio, y refuerza el mensaje.

 

En cuestiones de dinero, solo vale la razón

Un buen consejo de finanzas personales es de valorar cualquier inversión, por pequeña que sea, desde un punto de vista racional, con una lógica económica. Si me dicen vender un programa informático que me hará ganar 2.000€ a la semana invirtiendo solo 40€ en comprarlo, solo hay dos posibilidades:

– Opción A: el producto es una estafa y no lo compro

– Opción B: el producto funciona, pero entonces:

¿por qué su inventor vende su programa por tan poco dinero?

¿No le sería más rentable y más fácil solo ingresar los miles de euros que le genera el programa?

¡Ah! ¡Espera un momento! ¿Y si precisamente el propósito del programa es vender el programa a cientos de incautos como cualquier estafa piramidal?

Las pirámides son moral y legalmente inaceptables.

Conclusión: el producto es una estafa, no lo compro.

Si te ha gustado el artículo, puedes abonarte a mi fuente RSS. También puedes seguirme en Twitter aquí.

Artículos relacionados:

  • No se encontró ningún artículo relacionado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*

(Spamcheck Enabled)