¿Existe una diferencia entre un crédito y un préstamo?

diferencia entre crédito y préstamoEn el lenguaje coloquial, se suelen usar las palabras préstamo o crédito como si fueran sinónimas. En el blog yo lo hago todo el tiempo, porque tengo muchos artículos que hablan de financiación, y resultaría muy feo repetir siempre el mismo término. Pero, en realidad, hay una diferencia sustancial entre un crédito y un préstamo, y te la voy a explicar de la manera más clara que pueda.

Puntos en común entre préstamo y crédito

El motivo por el cual se suele considerar que un préstamo y un crédito son términos equivalentes, es porque ambos se refieren a servicios de financiación. En los dos casos, una entidad financiera, o un particular, deja a disposición de otra parte una cantidad de dinero, con dos condiciones. La primera es que quien reciba el dinero reconozca la deuda. La segunda es que se compromete a pagar un precio, mediante intereses sobre el dinero puesto a disposición, además, por supuesto, de devolver el dinero en las condiciones pactadas.

Si lo analizas en detalle, verás como tanto los préstamos personales con asnef, las tarjetas de crédito, las hipotecas o una línea de financiación empresarial cumplen esas condiciones.

Primera diferencia entre préstamo y crédito: la cantidad

En un préstamo, se entrega inmediatamente al cliente una cantidad fija de dinero. Sin embargo, el crédito consiste en dejar a disposición del cliente una cantidad variable de dinero, con un límite pactado. De esa forma, el cliente puede elegir más o menos crédito, en función de sus necesidades de financiación, dentro del mencionado límite. Una hipoteca es un préstamo, mientras una tarjeta de crédito se llama así porque otorga una línea de disponibilidad.

Segunda gran diferencia entre crédito y préstamo: el plazo

En ambos casos se suele establecer un plazo contractual. Sin embargo, en el caso del crédito, es muy habitual que se pueda prorrogar o ampliar. Los préstamos, sin embargo, se suelen dar para una operación en concreto, limitada en el tiempo. De nuevo, piensa en como las tarjetas de crédito se renuevan cada pocos años, y como tu banco te otorga un límite más o menos alto en función de la evolución de tu situación. En cambio, la hipoteca la tienes para un plazo establecido y, una vez cumplido su propósito, no se renueva.

Un precio diferente para cada producto

Los préstamos suelen tener un coste menor para el cliente que los créditos. Basta que mires la diferencia entre el TAE de un préstamo al consumo y el de una tarjeta de crédito para que veas lo que te estoy diciendo. Pero tiene sentido. En un caso te entregan una cantidad grande, y pagas intereses sobre el total prestado. En el otro, ponen a tu disposición un dinero, pero solo usas lo que te interesa. Es lógico que el menú (préstamo) salga más barato que la carta (crédito).

Otra gran diferencia: el uso de cada producto financiero

Si existe más de una diferencia entre el préstamo y el crédito es porque cumplen funcionen diferentes y responden a necesidades distintas.

Los préstamos son herramientas de financiación que sirven habitualmente para adquirir bienes o servicios de mucho valor, como una casa, un coche, unos estudios, o una reforma en casa, por citar unos cuantos ejemplos para particulares. En el mundo empresarial van destinados a la compra de herramientas y equipos industriales, además de locales, vehículos, bienes intangibles y otros.

Los créditos están diseñados para cubrir desfases entre cobros y pagos y superar momentos pasajeros de falta de liquidez. Esa necesidad es habitual en el mundo empresarial, porque las empresas dependen de elementos como las condiciones de pago de los clientes o la demora de estos en pagar en los plazos estipulados. Para particulares, normalmente no hay necesidad de crédito, al menos en caso de tener una buena gestión de las finanzas personales y que no haya ocurrido un imprevisto de mucho calado.

Es muy importante conocer el buen uso de cada uno de esos productos financieros. Financiar una inversión con una línea de crédito resultaría muy caro. Usar un préstamo para cubrir una necesidad temporal podría ser muy poco flexible, y también resultar muy caro a la larga, ya que se pagaría por un dinero que no se necesita realmente.

Tenlo en cuenta.

 

Ya lo ves, hay bastante diferencia entre un préstamo y un crédito, y me parecía importante que la conocieras. Me disculparás si, por motivos prácticos, en el futuro sigo empleando esos dos términos como si fueran sinónimos, pero la fluidez de los artículos lo requiere.

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