Intercambio de coches (trueque): ¿merece la pena?

intercambio de cochesEs una práctica minoritaria, pero en los últimos años ha vuelto a coger algo de protagonismo, como una alternativa original en tiempos de crisis. El trueque remonta a la historia más antigua de la humanidad, antes de que se inventase el dinero (recuerda que nos planteamos una vez en este blog si se podía vivir sin dinero). Uno de los campos de aplicación del trueque es el intercambio de vehículos, principalmente entre particulares. Pero ¿de verdad funciona? ¿Cuáles son las ventajas e inconvenientes?

En qué consiste un trueque de coches

No creo que muchas personas no sepan lo que es el trueque, pero por si acaso voy a explicarlo. Si una persona quiere deshacerse de un coche para adquirir otro con características diferentes, por lo general lo que hace es vender el primer vehículo y usar el dinero obtenido para comprar el segundo. Pero, ¿qué pasaría si hubiese una persona que necesitase el cambio inverso? ¿No sería mucho más simple hacer un intercambio de coches entre los dos propietarios en lugar de tener que lidiar con ventas y compras cada uno por su lado? En eso consiste el trueque. Cambiar una cosa que tiene valor pero que ya no necesitas por otra que te hace falta.

Pongo un ejemplo: imagínate que eres un padre de familia, y tu coche mediano se te ha quedado pequeño por la llegada de un nuevo hijo. A lo mejor hay otra familia cuyos hijos ya se independizaron y que ya no necesita un coche familiar. Sin entráis en contacto podríais llegar a un acuerdo de intercambio de coches.

¿Qué ventajas tiene el trueque?

  • Te permite ahorrar tiempo. En lugar de tener que poner a la venta tu coche, negociar su precio, luego buscar el que te interesa y negociar puedes tener una sola transacción.
  • Te puede permitir ahorrar algo de dinero. El trueque suele ser entre particulares, por lo que no tienes que pagar la comisión del concesionario o del agente de compraventa, que a menudo se refleja en un menor precio de venta para tu coche.
  • Para vehículos más específicos, puede ser más fácil encontrar a alguien que quiere hacer un trueque que un comprador. De hecho, la práctica del intercambio de coches siempre ha tenido éxito en mercados de nicho, por ejemplo los vehículos de coleccionistas. Si tu vehículo es un poco raro, y lo quieres vender rápido, es posible que tengas que hacer un gran descuento para que pueda salir, el trueque puede ser una alternativa en algunos casos.
  • Otra ventaja es la flexibilidad. Cuando propongas cambiar tu coche por otro, a lo mejor habrás puesto que estás buscando tal modelo. De hecho si vendieses tu vehículo probablemente luego comprarías exactamente el modelo que querías comprar. Pero en el trueque te pueden hacer propuestas similares, que al fin y al cabo también te valen. Esta flexibilidad te puede hacer ganar tiempo. ¿Buscabas un monovolumen de una marca y te ofrecen otro? Es probable que te lo pienses muy en serio porque te simplifica la vida sin tener que renunciar a lo esencial.

Inconvenientes de intercambiar vehículos

  • El mayor inconveniente del intercambio es probablemente que no es una práctica muy recomendable para alguien que no tenga mucha idea de vehículos. Pero eso es un riesgo en cualquier negociación. Si una de las partes tiene mucho más conocimiento del mercado o de mecánica la otra se arriesga a perder algo. Por suerte hoy en día tienes a tu disposición muchas herramientas para saber el valor de los vehículos.
  • Otra desventaja es que a día de hoy, el trueque de vehículos no es una práctica reconocida como tal por Hacienda, es decir que cuando se hace un intercambio, formalmente se redactan dos contratos de compraventa, y se pagan los correspondientes impuestos de transmisión, basados como mínimo en los valores de las tablas que publica Hacienda anualmente. Propiamente dicho, esto no es una desventaja real, porque si compras un coche y vendes el otro también te tocaría pagar esos impuestos, pero como muchas personas podrían pensar que un trueque implica que no haya impuestos de por medio, es importante destacar que no es así.

¿Y tú? ¿Has intercambiado coches alguna vez? Puedes contar tu experiencia en la sección de comentarios.

Si te ha gustado el artículo, puedes abonarte a mi fuente RSS. También puedes seguirme en Twitter aquí.

Artículos relacionados:

Deja un comentario


*

(Spamcheck Enabled)