La educación del futuro: ¿más tecnológica y más barata?

educación del futuro

¿Alguna vez te has parado a pensar como será la educación del futuro? Los eventos recientes, como la crisis sanitaria, dejan augurar que las clases online cojan cada vez más protagonismo. Nunca se puede saber a ciencia cierta lo que nos depara el porvenir, pero siempre es interesante intentar hacer proyecciones. Por eso, en este artículo, hablaré de la evolución de la educación y plantearé si será más barata.

La educación sigue los pasos de la tecnología

Yo no me siento tan mayor. Sin embargo, cuando veo la evolución tecnológica que hemos conocido estos últimos años, tengo de reconocer que los cambios han sido rápidos y profundos.

Cuando estaba en el instituto, lo más moderno era tener una calculadora inteligente, con gráficos, y que se puediera programar. Es cierto que a veces teníamos alguna clase con ordenadores, pero eran máquinas muy básicas comparado con las que tenemos ahora.

Los teléfonos inteligentes son en realidad ordenadores de bolsillo. Las tabletas no son más que un nuevo formato de portátil, más práctico y más compacto. Si a eso sumamos el progreso en las redes de comunicación, tanto móviles como de cable, las posibilidades técnicas han mejorado una barbaridad en pocos años.

La educación, evidentemente, ha seguido los pasos de esa evolución tecnológica. Desde la universidad hasta la educación primaria, las clases online se han convertido en realidad. En el sector académico tradicional, esas herramientas han tardado más en ser utilizadas, pero la crisis sanitaria les han convertido en imprescindibles.

La educación del futuro será cada vez más tecnológica

No hay motivos para pensar que la tendencia de los últimos años vaya a parar. Ahora estamos viviendo con uso generalizado de las tabletas en las aulas y cada vez más uso de las nuevas tecnologías. Pero, al ritmo que va evolucionando esa tendencia, no es raro pensar que la educación del futuro vaya a ser cada vez más así.

Hoy en día estamos en una fase relativamente básica. Los futuros maestros, aquellos que estudian un grado en educacion infantil, aprenden como aplicar esas nuevas tecnologías en sus clases. Es algo relativamente nuevo comparado con generaciones pasadas, pero creo que no parará allí.

Donde hay una potencial muy bueno para la educación es en el campo de la inteligencia artificial y la automatización. Ya no tendrá sentido tener a un profesor que tiene que dar la misma clase a todos. Con el uso de la tecnología, se podría adaptar la clase a cada alumno, en función de su capacidad de aprendizaje. El profesor pasaría a tener un rol de control y seguimiento, más que dar realmente las materias. Evidentemente, eso supone algunos retos e interrogaciones. Pero tiene un gran potencial, al menos en teoría.

Ojala hay más educación financiera

No voy a alargarme mucho sobre el tema, porque lo desarrollé en otro artículo, pero creo que un curso básico de finanzas personales es la asignatura pendiente del sistema educativo en España. Si todo el mundo supiera unos cuantos básicos de buena gestión de la economía familiar, no habría tantos créditos al consumo, habría más ahorro y la economía sería mucho más estable. Y no hace falta tecnología para enseñar eso desde mañana. Solo voluntad política.

Nube y aprendizaje móvil

Hace ya varios años, se identificaron como futuras tendencias tecnológicas las aplicaciones en la nube y el aprendizaje móvil. Trabajar en la nube significa conectarse a distancia y no tener aplicaciones instaladas en los terminales. De esta forma, el usuario se conecta desde cualquier punto, y ya no tiene que gestionar todos los problemas de software. Eso sí, hace falta una excelente conexión, pero parece que la tecnológica 5G lo permite.

Sobre el aprendizaje móvil, no hace falta explicar nada: el tremendo éxito de equipos como las tabletas, con su uso tan intuitivo y cómodo, demuestra por si solo las posibilidades didácticas de esos aparatos.

Esas tendencias parecen indicar que la educación del futuro podría ser descentralizada. Cada alumno podría asistir a clase desde su casa (o cualquier otro lugar). Evidentemente, eso supone diversos problemas, desde la socialización hasta el problema de tener a alguien para vigilar a los niños más jóvenes. Pero puede que la robótica pueda solucionar el asunto de la supervisión.

 ¿Será más barata la educación del futuro?

Además de ser más eficiente, más adaptada a cada alumno, es muy probable que la educación del futuro sea más barata. El concepto de nube significa una actualización sencilla y una armonización de las aplicaciones. La educación a distancia implica un gran ahorro en estructuras.

La productividad asociada a la informática podría suponer optimizar la educación, igual que pasó con los procesos empresariales. Si, por ejemplo, consideramos que gran parte de las clases se dan con inteligencia artificial y que los profesores se limitan a controlar la evolución, hará falta menos personal.

Por todos estos motivos, es posible que la educación sea más económica y más universal en el futuro.

 

¿Y tú? ¿Qué evolución crees que tomará la educación en los próximos años y décadas? ¿Perdurará el modelo de aulas que hemos tenido durante más de un siglo? ¿Será algo completamente diferente? Puedes compartir tus pensamientos en la sección de comentarios.

 

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