La prevención sanitaria es un ahorro para el futuro

prevención sanitariaTanto al nivel del Estado como en tu situación particular, la prevención sanitaria puede ser una excelente manera de ahorrar para el futuro. Ya lo dice el refrán: “más vale prevenir que curar”. Con unas medidas sencillas, la factura sanitaria se podría aligerar en proporciones muy significativas. Pero para eso deberíamos pasar de un modelo basado en curar a posteriori, a un modelo más proactivo.

Factores de riesgo

Muchas enfermedades tienen causas identificadas. En la mayoría de los casos no se puede determinar una relación única de causa efecto. Pero a pesar de que las dolencias suelen ser multifactoriales, hace ya mucho tiempo que los estudios estadísticos en medicina han determinado patrones muy claros.

Por ejemplo, fumar aumenta considerablemente las posibilidades de desarrollar un cáncer de pulmón. No significa que cualquiera que fume vaya a tener esta enfermedad. Tampoco implica que un no fumador tenga asegurado librarse. Influyen otros muchos factores como el estrés, la contaminación ambiental, o la genética, entre otros. Sin embargo, estadísticamente, está claro que la probabilidad que el fumador enferme es muchísima mayor que la del no fumador.

Hablo de estadísticas, porque tiene mucha importancia. A un nivel personal, sabes que aplicando algunos principios de vida sana y evitando algunos factores de riesgo, puedes reducir la probabilidad de que te toque una enfermedad en concreto. Pero, donde la estadística hace maravillas, es al nivel de una población. Ya no se habla de probabilidades, sino de casos medibles.

La detección precoz es fundamental para la prevención sanitaria

Algunas enfermedades son fulminantes. Otras muchas tienen un proceso largo y predecible. En este caso, un control médico efectuado a la edad donde se concentra el mayor riesgo permite detectar enfermedades en su estado inicial. Gracias a esta temprana detección, se podrá curar al enfermo, o ralentizar el proceso de deterioro, aumentando tanto calidad como esperanza de vida.

Es cierto que hay muchas enfermedades para las cuales no se dispone de detección temprana. Pero, para las que sí tienen protocolos, a menudo no se aplican como deberían. Puede que sea por falta de recursos, o quizás más bien por una visión cortoplacista.

¿En qué consiste la prevención sanitaria?

Conociendo los factores de riesgo, uno de los ejes de la prevención sanitaria es combatir las principales causas de las enfermedades.

Subir los impuestos al tabaco, endurecer las normas de conducción, fomentar la práctica de deporte son medidas que atacan directamente las causas: fumar, conducir de forma irresponsable o tener una vida demasiado sedentaria. La prevención puede ser informativa (campañas) o represiva (multas). También puede tomar la forma de una campaña de vacunación.

El otro eje de prevención sanitaria es la detección temprana. Todavía estamos lejos de tener pruebas concluyentes y baratas para detectar todas las enfermedades graves, pero algunas ya existen. Lo triste es que no se aprovechan, incluso cuando algunas de ellas son muy económicas.

El miedo absurdo al médico

Uno de los frenos a la prevención sanitaria lo tenemos que buscar en nuestra propia psicología. Si miras a tu alrededor, verás como el temor a visitar el médico es una característica muy extendida. Todo por miedo a escuchar malas noticias. Es un clarísimo caso de negación de la realidad. Algunas personas se niegan a hacerse pruebas por miedo a que salga un resultado malo.

Eso es absurdo. O tienes la enfermedad o no la tienes. Si no vas a ver el médico y la tienes, el problema no va a desaparecer. Es más, si tienes algo, es mucho mejor pasar por el mal trago de una mala noticia lo antes posible, porque detectar el problema significará tener buenas opciones para atajarlo a tiempo. Cuanto más te niegas a averiguar lo que está pasando, más pones en riesgo tu salud.

El coste para la sociedad y para tu bolsillo

No aprovechar la oportunidad de prevención sanitaria es un despropósito. Hoy en día en España, se hace muy poco en términos de detección de cáncer de colón. Pongo ese ejemplo porque existe una prueba muy barata, que se podría generalizar fácilmente para aumentar la detección temprana de casos. No es fiable al 100%, pero permite identificar muchos problemas antes de que la situación degenere. Atajar una enfermedad en una fase temprana no solo mejora el pronóstico del paciente, sino que cuesta mucho menos dinero para el sistema sanitario.

Al nivel individual, además del claro incentivo de vivir más años y en mejor salud, el impacto económico también es notable. Si te cuidas y haces las pruebas pertinentes en función de tu edad y riesgo, probablemente también ahorres mucho dinero.

¿En qué cuidar tu salud es un ahorro de dinero? Hay varios motivos.

  • El primero es que aunque tengamos un sistema sanitario público, siempre hay una parte de los medicamentos que tienes que pagar tú.
  • Además, la enfermedad puede implicar perder oportunidades de ingresos. Por ejemplo cuando estás de baja.
  • Eso sin contar que no se puede saber con certeza como será el sistema sanitario en el futuro. Si se privatizan algunos servicios, es posible que estar enfermo salgo mucho más caro.

Para todo eso, lo mejor la prevención.

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