La importancia de la paciencia en la inversión

paciencia e inversiónComo persona que ya lleva unos cuantos años invirtiendo mi dinero personal en bolsa y otras opciones, a menudo he tenido que luchar contra el impulso de llegar más rápido a mis objetivos de finanzas personales. Pero, generalmente, las prisas son muy malas para las decisiones de inversión. La paciencia, en cambio, es una gran virtud. Hace unos años destaqué lo importante que era ser paciente para un ahorrador. Ahora te quiero contar lo mismo desde el punto de vista del inversor.

He estructurado este artículo en cuatro partes. Cada una de ellas permite valorar una de las facetas de la paciencia que te puede ayudar a invertir con mejores resultados para tu economía personal.

Los intereses compuestos funcionan a largo plazo

Muchas veces he destacado en el blog el poder del interés agregado. Para simplificar el concepto, a lo largo del tiempo, los intereses de tus inversiones acaban generando sus propios intereses. Ese efecto de “bola de nieve” ayuda a que tu patrimonio vaya creciendo de manera exponencial, incluso aportando cantidades constantes de ahorro.

Pero claro, como el interés que vas a conseguir para tu capital siempre va a ser relativamente bajo, digamos entre el 5 y el 10%, para que el interés compuesto tenga un impacto significativo tienen que pasar muchos años. En general, hacen falta un par de décadas de esfuerzo constante de ahorro para poder llegar a la independencia financiera, o a un patrimonio muy elevado.

El tiempo te permite aprender de tus errores

Invertir en bolsa no es algo muy complicado. Lo puede hacer todo el mundo. Pero hace falta aprender algunas cosas. De hecho, una de las principales lecciones es aprender a ser paciente. Pero, mi punto es que, para poder equivocarte, ver las consecuencias, y aprender para hacerlo mejor, necesitas tiempo.

Porque no estamos hablando solamente de fórmulas y de metodología. Uno de los aspectos más importantes de la inversión es la psicología. Ahora mismo, puedes leer este artículo y pensar: de acuerdo, tendré que ser paciente y evitar las prisas. Pero una cosa es saberlo, y otra muy diferente es aplicarlo. Los cambios mentales no se hacen tan fácilmente. Todos tenemos miedos, anhelos y reflejos que nos condicionan.

Para darte cuenta de los cambios que tienes que hacer, casi siempre hace falta haber cometido un error, y que haya pasado el tiempo suficiente para primero darte cuenta de que te equivocaste, y segundo para aprender cómo no repetir ese error. Por eso, aunque tengas un capital importante ahorrado, es mejor que lo vayas invirtiendo poco a poco.

Los impulsos motivados por los miedos o la avaricia te llevan a cometer errores

Y, precisamente, muchas de las meteduras de pata que ocurren en la bolsa vienen de actuar con demasiada prisa. Expliqué hace poco tiempo que el miedo a perder la oportunidad, o incluso el miedo a perderlo todo, pueden empujarte a comprar o vender cuando no es momento.

También se puede entender como prisa el hecho de no pararte a mirar la información completa de una empresa antes de comprarla, y fiarte de la opinión de otros inversores, o, peor aún, del consenso de analistas. Con un poco de paciencia, y algo de esfuerzo, puedes leerte las cuentas anuales y tener una información mucho más completa para tomar tu decisión.

Otra gran fuente de error es simplemente la avaricia. Por querer ganar más, solemos actuar con demasiada prisa, olvidando la prudencia más elemental. Y no suele terminar muy bien.

No hay una fórmula segura y rápida para hacerse rico en poco tiempo

Hace muchísimos años escribí un artículo que explicaba que no existen las inversiones seguras. Cuando metes dinero en algo, siempre asumes algún tipo de riesgo. Aun así, hay opciones de inversión mucho más seguras que otras. Lo que no existe es una inversión con un gran nivel de seguridad y una rentabilidad alta. En otras palabras, no existe una forma para hacerse rico en poco tiempo que no conlleve unos riesgos importantes.

El ejemplo de empresas con high yield

En bolsa tienes empresas con una rentabilidad por dividendo (yield)  muy elevada. Un inversor experimentado procura entender el motivo de ese alto rendimiento. Suele ocurrir por dos motivos.

El más habitual es que los beneficios futuros de la empresa estén en entredicho. La mayoría de los inversores consideran que la compañía no va a poder mantener el pago de dividendo tan alto. Por lo tanto, muchos han vendido su participación, la cotización de la empresa ha caído, y temporalmente presenta una rentabilidad muy alta del dividendo. Pero, unos meses después, acaba recortando el dividendo y el rendimiento ya no es tan atractivo.

También puede ocurrir que el mercado este sobre reaccionando. Es posible que las dificultades de la empresa no sean tan graves, y por lo tanto que la rentabilidad ofrecida sea muy interesante. Cuando se despejan las dudas, vuelve a subir la cotización, y el rendimiento deja de ser tan atractivo.

Pero nadie sabe a ciencia cierta en qué situación se encuentra una empresa. Puedes estar seguro de que se trata de un problema temporal, y luego equivocarte.

¿Qué hacer si quieres tener más dinero en menos tiempo?

Te acabo de explicar porque, en mi opinión, las prisas son malas consejeras en la inversión, pero también me parece razonable que una persona quiera poder aumentar su patrimonio a una mayor velocidad, porque no quiere esperar quince o veinte años. Para ese caso, en lugar de arriesgarte con inversiones de alta rentabilidad, mis consejos son sencillos:

  1. Aumenta tus ingresos. Búscate una forma de conseguir más dinero. Puede ser un segundo trabajo, o cualquier idea como las que te he contado en el blog.
  2. Reduce tus gastos. También es una manera muy efectiva de disponer de más dinero para invertir y sacarle más partido. Y, si aprendes a necesitar menos, también podrás tener la independencia financiera más rápido.
  3. Invierte con constancia. Si todos los meses destinas a la inversión una cantidad importante de dinero, acelerarás bastante el proceso para crearte unas rentas o acumular riqueza para el futuro.

¿Estás de acuerdo conmigo? ¿Has cometido alguna vez errores de inversión por culpa de la impaciencia? ¡Cuéntamelo en la sección de comentarios!

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