El dinero no crece en los árboles. Salvo en alguna novela paródica de Douglas Adamas. Y menos mal, porque entonces no creo que quedase un solo bosque en todo el mundo. Sin embargo, existe una planta, Plectranthus verticillatus, más conocida como la planta del dinero, que sirve de ornamentación en muchas casas. Su nombre me ha dado buen pretexto para salir un poco de la temática general del blog y hablar por una vez de plantas.