no-puedo-pagar-la-hipoteca

No puedo pagar la hipoteca

pagar la hipotecaÚltimamente, es una situación que afecta a cada vez más gente. Las personas dicen: mis ingresos han bajado y no puedo pagar la hipoteca. No existe una solución milagrosa para estas complicadas situaciones, pero vamos a intentar dar algunos consejos que podrán ayudar a quienes lo necesiten.

 

Reducir los gastos

 

En algunos casos, las personas que no consiguen pagar la hipoteca en teoría tienen ingresos suficientes, pero gastan bastante en otros conceptos, y no les queda suficiente para la letra de la casa. Muchos toman medidas pero no consiguen una reducción suficiente del gasto.

Para poder lograrlo, el primer paso es hacer una lista exhaustiva de todo lo que pagamos. Y cuando decimos todo va en serio. Hace falta apuntar incluso las pequeñas cosas que pagamos en metálico. Una vez que tenemos una lista completa, revisamos uno a uno los elementos y suprimimos todo lo que no sea imprescindible. Y para las cosas básicas (energía, comida), recomiendo leer nuestros consejos para ahorrar.

 

Deshacerse de cualquier otro crédito

 

Ya lo hemos comentado en el blog, el crédito no le sirve a un particular. Es una trampa costosa y muy peligrosa. En mi opinión, tan solo se puede valorar endeudarse para comprar una casa, y solo si se cumplen algunas condiciones. Para todo el resto (coche, vacaciones, compras diversas), no hay nada mejor que ahorrar y pagar al contado.

Es necesario ir pagando los créditos antes de su vencimiento, empezando por los que tengan el mayor tipo de interés, y por supuesto no volver a endeudarse ni a usar la compra a crédito de las tarjetas.

 

Vender la casa

 

Los precios de los pisos se están desplomando, y cada vez el precio que se pueda obtener para la venta de una casa va a ser menor. Si piensas “no puedo pagar la hipoteca”, una opción es plantearse vender antes que bajen más los precios.

Si lo que podemos sacar de la venta es superior a lo que debemos al banco, no deberíamos dudarlo. Si no podemos vender la casa por más de lo que nos queda de deuda, entonces deberíamos buscar la forma de encontrar el dinero que falta (por ejemplo pidiendo a familiares) para poder hacer la venta.

Esto es importante: vender con pérdidas hoy sigue siendo mucho mejor que sufrir las consecuencias de un embargo.

 

Cuidado con las refinanciaciones

 

Se entiende muy bien que una persona preocupada por no poder pagar la hipoteca acepte la solución de refinanciación que le propone su banco. Pero en la mayoría de los casos, estas operaciones solo benefician a la entidad financiera y perjudican aun más al hipotecado.

El proceso que suelen hacer los bancos es decirle al particular que se le otorga una moratoria o carencia. Durante un año (o más), el cliente no tiene que pagar la hipoteca. A cambio, se le concede un nuevo crédito (sea ampliación de la hipoteca, sea préstamo personal), y se usa este dinero adicional para pagar la cuotas de la hipoteca durante la supuesta carencia.

En realidad, el cliente debe aun más dinero después de la refinanciación que antes, lo que significa que si después del periodo de carencia sigue sin poder pagar, las consecuencias del embargo serán mucho peores.

Por eso, y salvo de tener buenas posibilidades de conseguir mayores ingresos en un futuro cercano, no es aconsejable esta solución. Como diría el lenguaje popular es pan para hoy y más hambre para mañana. La mayoría de las personas con dificultades para pagar la hipoteca no tendrán mejores ingresos dentro de un año. La crisis va a durar.

 

Aumentar los ingresos

 

En una época de alto desempleo, es más difícil aumentar los ingresos, pero no imposible. Se puede conseguir trabajo, aunque sea a tiempo parcial, aunque sea moviéndose de ciudad o incluso yéndose del país para trabajar en otro lugar de la Unión Europea. Son decisiones complicadas de tomar pero también son alternativas.

Por otro lado, y aunque solo sea como complemento, se pueden aplicar algunos de los consejos que hemos indicado en nuestro apartado de ganar más. Aunque solo se consigan unos euros más cada mes, todo cuenta. Medidas como alquilar una habitación pueden ser incómodas, pero si sirven para que dejes de preguntarte ¿cómo hago si no puedo pagar la hipoteca?, bienvenidas sean.

 

Poner la casa en alquiler

 

Si no puedo pagar la hipoteca, quizás otra persona lo pueda hacer por mí. Una opción es alquilar la casa e irse a vivir a otra, también de alquiler, que sea más barata. No es una opción sin riesgo, ya que podríamos encontrarnos con un inquilino moroso, pero si la diferencia entre lo que podemos cobrar de alquiler y lo que vamos a pagar por alojarnos es suficiente, puede ser una buena ayuda.

 

Anticiparse a los problemas

 

Cuando ya sabemos que no vamos a poder pagar algo, es muy importante tomar medidas y no dejar que el tiempo vaya pasando. Cuanto más esperemos peor. Tendremos más intereses de demora y acabaremos debiendo más. Además, gastaremos todos el dinero que tengamos ahorrado y no tendremos margen de maniobra para nada.

Anticiparse a los problemas siempre da mejores resultados que actuar a la desesperada, obligado por las circunstancias. La presión del momento es muy mala consejera, y nos puede hacer tomar decisiones todavía más perjudiciales (como la refinanciación).

 

 

Como decíamos al principio del artículo, no hay una solución milagrosa cuando alguien comenta “no puedo pagar la hipoteca”. Pero con imaginación, esfuerzo y un poco de suerte, las cosas pueden mejorar notablemente, y hasta desaparecer el problema.

Si te ha gustado el artículo, puedes abonarte a mi fuente RSS. También puedes seguirme en Twitter aquí.

Artículos relacionados:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*

(Spamcheck Enabled)