No puedo pagar la hipoteca: ¿qué soluciones tengo?

no puedo pagar la hipoteca solucionesEs una situación bastante común, y más de una persona me ha comentado lo mismo. Me cuentan: “mis ingresos han bajado y no puedo pagar la hipoteca, no sé que soluciones hay para salir adelante”. Y la verdad es que no existe una respuesta milagrosa a situaciones complejas. Sin embargo voy a darte unos consejos que pueden ayudar mucho.

#1- No puedo dejar de pagar la hipoteca: tengo que reducir mis gastos

A veces sí que podrías pagar la hipoteca, pero lo que pasa es que tienes gastos demasiado elevados en otras partidas. Eso tiene como efecto que tus ingresos no te dan para todo, y en particular para pagar la letra de la casa.

Entiéndeme bien, sé que alguien que dice “no puedo pagar la hipoteca” normalmente ha estado mirando antes una forma de reducir lo que gasta en otras cosas. Lo que pasa, es que a veces creemos que algunos gastos no se pueden rebajar o eliminar, cuando sí que se puede.

Para poder lograrlo, el primer paso es que hagas una lista exhaustiva de todo lo que pagas. Cuando digo TODO, hablo en serio. Tienes que apuntar hasta las pequeñas cosas que pagas en metálico.

Una vez que tienes una lista completa, revisa uno a uno los elementos y suprime todo lo que no sea imprescindible. Con el hacha. Tu prioridad es pagar la casa. Y para las cosas básicas como la energía, o la comida, te recomiendo leer mis consejos para ahorrar.

#2- La opción de la novación de hipoteca

Si ves que no puedes pagar la cuota actual, pero que con algunos esfuerzos en reducción de gastos podrías pagar una cuota más pequeña, tienes la opción de renegociar. Concretamente, puedes pedir una novación de la hipoteca. Es decir, una modificación del contrato. Por ejemplo, si el plazo que queda es relativamente corto, puedes pedir que se alargue. Acabarás pagando más intereses, pero puede que la cuota sea más asumible para ti.

#3- ¿Qué otras soluciones de refinanciación tengo si no puedo pagar la hipoteca?

Si no vas a renegociar las condiciones de la hipoteca, puede que te interese otra solución, como por ejemplo pedir una carencia.

Pero cuidado, porque no siempre lo que te ofrece el banco es una solución buena para ti.

  • Una carencia normal consiste simplemente en dejar de pagar la hipoteca durante unos meses. Luego los intereses correspondientes se reparten sobre las cuotas pendientes.
  • Pero, muchas veces los bancos te ofrecen otro préstamo, que sirve para pagar las cuotas de tu hipoteca durante unos meses. Y después tendrás que pagar no solo la hipoteca, sino ese préstamo.

Si se trata de un crédito al consumo, el plazo será mucho más corto y el tipo de interés bastante más alto, por lo que acabarás pagando mucho más.

Como dice el refrán es “pan para hoy, y hambre para mañana”.

#4- Otra solución al problema es vender la casa

Me imagino que no quieres llegar a este extremo, pero a veces la mejor solución es cancelar la hipoteca para empezar de cero. Y para eso la mejor solución es vender la casa.

Eso sí, el valor de mercado tiene que ser superior a la deuda pendiente, sino no podrás vender.

Piénsalo. ¿Qué es mejor? ¿Vender tu casa y librarte de la hipoteca o quedarte atrapado en un círculo de endeudamiento? Porque si no puedes pagar la letra, es posible que sientas la tentación de tirar de préstamos. Primero la tarjeta de crédito, luego prestamos personales. Hasta que la situación se vuelva totalmente inasumible.

Si ninguna de las opciones anteriores han funcionado, vender la casa es una forma de salir adelante. Un nuevo principio, con nuevas oportunidades y sin deudas.

#5- ¿Debería acogerme a la Ley de Segunda Oportunidad si no puedo pagar la hipoteca?

Hay casos en los cuales no te vale ni reducir gastos, ni renegociar con el banco, ni obtener una carencia. Incluso es posible que no puedas vender la casa por más que te queda de deuda.

En esos casos, te queda la opción de acogerte a la Ley de Segundad Oportunidad, lo que en los hechos consiste en ejercer una dación en pago. En la práctica, perderás todos los activos que puedas tener, así que reflexiona muy bien sobre las consecuencias. Pero, si optas por ese proceso, al final te quedarás sin deudas. No tendrás que pagar la hipoteca aunque el valor de la casa no cubra el importe pendiente.

#6- Otros consejos cuando no puedes pagar la hipoteca

Deshazte de todos los demás créditos

Ya lo he comentado en el blog, el crédito no le sirve a un particular. Es una trampa costosa y muy peligrosa. En mi opinión, tan solo se puede valorar endeudarse para comprar una casa, y solo si se cumplen algunas condiciones. Para todo el resto, como coche, vacaciones, o compras diversas, no hay nada mejor que ahorrar y pagar al contado.

Los otros créditos reducen mucho tu capacidad adquisitiva. Si los vas cancelando, recuperarás poco a poco la posibilidad de poder pagar parte de la hipoteca.

Empieza con aquellos con el tipo de interés más alto. Son los más caros.

Aumenta tus ingresos

En una época de alto desempleo, es más difícil aumentar los ingresos, pero no imposible. Se puede conseguir trabajo, aunque sea a tiempo parcial, aunque sea moviéndose de ciudad o incluso yéndose del país para trabajar en otro lugar de la Unión Europea. Son decisiones complicadas de tomar pero también son alternativas.

Por otro lado, y aunque solo sea como complemento, puedes aplicar algunos de los consejos que hemos indicado en nuestro apartado sobre como conseguir dinero. Aunque solo consigas unos euros más cada mes, todo cuenta.

Medidas como alquilar una habitación pueden ser incómodas, pero si sirven para que dejes de preguntarte ¿cómo hago si no puedo pagar la hipoteca?, bienvenidas sean.

Pon tu casa en alquiler

“Si no puedo pagar la hipoteca, quizás otra persona lo pueda hacer por mí.” ¿Lo habías pensado alguna vez? Pues es una opción interesante. La idea es alquilar tu casa e irte a vivir a otra, también de alquiler, que sea más barata.

No es una opción sin riesgo, ya que podrías encontrarte con un inquilino moroso. Pero si la diferencia entre lo que puedes cobrar de alquiler y lo que vas a pagar por alojarte es suficiente, puede ser una gran ayuda.

Anticípate a los problemas

Si ya sabes que no vas a poder pagar algo, es muy importante que tomes medidas y no dejes que el tiempo vaya pasando. Cuanto más esperes peor. Tendrás más intereses de demora y acabarás debiendo más.

Además, probablemente te gastes todo el dinero que tengas ahorrado. Por lo que no tendrás margen de maniobra más adelante.

Anticiparte a los problemas siempre da mejores resultados que actuar a la desesperada, obligado por las circunstancias. La presión del momento es muy mala consejera, y te puede hacer tomar decisiones todavía más perjudiciales (como una mala refinanciación).

 

Ya lo ves, si tu preocupación actual es “no puedo pagar la hipoteca”, te he presentado con algunas soluciones efectivas. Aplícalas. Y ánimo, que de todos los momentos complicados se sale.

 

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