Todo lo que siempre quisiste saber antes de elegir un seguro de coche

¿Acabas de comprar un coche? ¿Te toca la renovación del seguro dentro de poco? Merece la pena que leas con atención esos consejos para elegir la póliza más adaptada a tus necesidades. Los seguros son unas herramientas muy importantes de una buena gestión de tus finanzas personales. Te protegen contra siniestros y malas sorpresas. Pero también son documentos complejos, con muchas clausulas, y estas recomendaciones te ayudarán a elegir mejor.

¿Qué tipo de póliza elegir?

¿Quieres una cobertura completa o solamente lo que exige la ley? Entre una y otra opción, tiene casi una infinidad de variaciones que podemos resumir en 4 grandes grupos.

  • El seguro a todo riesgo. Se trata de la póliza con mayor cobertura. Cualquier incidente con tu coche será cubierto, haya sido culpa tuya o no. Es el único tipo de seguro que incluye los daños propios. Por lo general, es una opción que viene bien cuando el coche es nuevo o de mucho valor, y para personas más conservadoras que quieran tener cubiertos todos los riesgos. La contrapartida es que se trata de la solución de seguro más cara.
  • El seguro a todo riesgo con franquicia. Si quieres una gran seguridad, pero no estás dispuesto a pagar una póliza muy cara, dispones de la opción de incluir una franquicia en tu seguro a todo riesgo. La franquicia es el importe que te tocará pagar a ti en caso de siniestro. Normalmente, cuanta más alta sea la franquicia, más barato es el seguro. Las personas que optan por este tipo de póliza suelen elegir un importe entre 150€ y 300€, que les asegura una cobertura importante a buen precio sin que el desembolso que tengan que hacer en caso de siniestro sea exagerado.
  • Seguro a terceros ampliado. Se trata de la cobertura mínima legal a la cual vas añadiendo clausulas adicionales, habitualmente cosas como la cobertura contra robo e incendio, o el seguro de lunas. En función de la edad del vehículo, del uso que haces de él, de donde vives o donde lo aparcas, te pueden interesar algunas coberturas más que otras. Por lo general, este tipo de póliza se usa más con coches con cierta antigüedad, cuyo valor residual ya no es tan alto.
  • Seguro a terceros. La ley exige que cualquier vehículo tenga un seguro que se haga cargo de la responsabilidad civil del conductor en caso de accidentes que afecten a terceros. De allí el nombre de la cobertura. Este tipo de cobertura cubre tu responsabilidad respecto a los demás, pero en el resto de casos, no tendrás indemnización si ocurre algo, por ejemplo si te lo roban o lo estampas  contra un árbol tu solito. El seguro a terceros es lógicamente la opción más barata de las cuatro citadas.

Cabe destacar que algunas incidencias no entran en los seguros, como los siniestros debidos al terrorismo, a condiciones climáticas extremas, a manifestaciones o acciones de las fuerzas del orden, entre otros motivos. En estos casos, existe un consorcio que gestiona un fondo de compensación. Las indemnizaciones suelen tardar más en esos casos.

Preguntas que tienes que hacerte antes de elegir un seguro y analizar sus coberturas

  • ¿Qué uso haces de tu vehículo? No es lo mismo usar el coche una vez a la semana para ir al hipermercado que hacer decenas de kilómetros cada día por motivos profesionales. Es probable que en el primer caso necesites menos coberturas que en el segundo.
  • ¿Dónde aparcas? Tienes garaje cubierto tanto en casa como en el trabajo, o al contrario, tu vehículo siempre está en la calle y en la intemperie. Como puedes imaginar, algunos riesgos aumentan si tu vehículo “duerme” fuera.
  • ¿Qué coche tienes? Te has comprado un coche nuevo de alta gama con todas las opciones o un vehículo de segunda mano muy básico con muchos kilómetros. Cualquier incidente que suponga cobrar el valor residual de tu coche tiene mucho más importancia en el primer caso que en el segundo.
  • ¿Cuán necesario es tu coche para ti? Si puedes prescindir de tu coche por unos días por culpa de algún percance, no tendrás los mismos requisitos que si te es imprescindible para ir a trabajar cada día.
  • ¿Has comprado el coche a plazos? Si es el caso, piensa que si le ocurre algo al coche y el seguro no te cubre los daños, tendrás que seguir pagando las cuotas. Quizás te interese una cobertura más amplia. Además, ten en cuenta que la amortización de un préstamo es más lenta al principio que la depreciación del vehículo. Es decir que si tienes un siniestro total, la indemnización del seguro puede no cubrir lo que te falte por pagar.

Algunos aspectos que deberías mirar con atención

  • Robo e incendio. Puede ser interesante incluirla en tu seguro a terceros ampliado (las pólizas a todo riesgo la tienen). Es especialmente interesante si aparcas tu coche fuera todo el tiempo, lo que lo expone más a esos riesgos específicos.
  • Asistencia en viaje. ¿Te imaginas que tu coche te deje tirado muy lejos de casa? Muchos seguros ofrecen asistencia, para remolcarte hasta un taller cercano. Tienes que revisar en detalle las condiciones, en particular hasta cuantos kilómetros de grúa cubre el seguro, para no tener luego una sorpresa.
  • Seguro de lunas. Es una de las incidencias más habituales. Una piedrecilla en el camino y tu parabrisas puede dañarse. Incorporar una cobertura específica puede merecer la pena.
  • Coche de sustitución. Si no puedes estar sin coche, es un servicio que deberías valorar.
  • Importe de las coberturas. Muchos seguros son más económicos porque las coberturas para algunas incidencias son mucho menores que otras compañías. Por ejemplo, algunas pólizas incluyen un seguro de invalidez, si te quedas discapacitado tras un accidente. Pero no es lo mismo si te dan 10.000€ que si te dan 50.000€. No te devolverá la salud, pero te hará la vida más fácil.
  • Precio, coberturas y servicios. La mayoría de las personas se fijan principalmente en el aspecto económico del seguro (cuánto cuesta al año, cuanto es la fianza en caso de siniestro). Pero lo cierto es que los aspectos cualitativos importan mucho. Dentro de estos aspectos están las coberturas incluidas en el seguro, y también la calidad del servicio ofrecido. Valora la respuesta de tu seguro cuando tienes una incidencia. Si estás satisfecho, quizás merezca la pena seguir con tu compañía por unos pocos euros más que cambiar a otra. O no, tú decides.

Tipo de aseguradora

Tienes dos grandes grupos de aseguradoras:

  • Las tradicionales tienen oficinas y suelen ser un poco más caras. Orientan su estrategia más hacia la calidad del servicio.
  • Las aseguradoras online funcionan sin oficinas y suelen ser más económicas. Orientan su estrategia más hacia ofrecer un precio barato.

Sin embargo, con una buena bonificación, puedes llegar a tener una tarifa muy buena con tu aseguradora de toda la vida.

Como elegir tu seguro

Puedes contactar con las aseguradoras, hablar con un corredor de seguros, o puedes usar alguno de los comparadores que te facilitan la vida. Te recomiendo que pruebes al menos con dos portales, ya que no todos trabajan con todas las compañías, y por lo tanto, no puedes estar seguro de conseguir el mejor seguro si solo usas un comparador.

Pero, cuando encuentres un seguro, tomate el tiempo de mirar bien las condiciones, pensando en los aspectos que acabo de detallarte en el artículo. Mejor pagar un poquito más para un seguro que realmente cubra tus necesidades.

Finalmente, no olvides que con el tema de los seguros se puede negociar mucho el precio. Si te gustan las condiciones ofrecidas por una compañía, pero prefieres trabajar con otra, no dudes en decirles que quieres que igualen el precio. En la mayoría de los casos lo harán, porque quieren captarte o no perderte (si es una renovación).

¿Lo ves? Ya tienes toda la información para escoger el mejor seguro. ¡Adelante!

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