Ahorrar empieza con un consumo responsable en casa

consumo responsable en casaCuando navegas por los blogs y páginas que tratan del tema del ahorro, encuentras muchos consejos sobre como comprar más barato y como ahorrar en la compra. Pero, en mi opinión, a menudo se olvida que el ahorro empieza en casa, con tu forma de consumir. Por eso en este post quiero hablar de consumo responsable en casa. Es el artículo nº11 de nuestra serie de trucos para ahorrar.

Cada consumo de casa es una mini compra, que tiene que ser responsable

Si quieres gastar menos, tienes que coger la costumbre de tomar cada consumo como una mini compra. Quizás la mejor forma de explicarlo es cuando realizas una llamada de teléfono. Por cada minuto que hables incrementas tu factura. Ocurre lo mismo con el agua o la luz. Como son servicios que vas a pagar después, normalmente tienes cuidado, porque no quieres tener una mala sorpresa en tu factura.

Pero, en realidad, da igual si pagas antes de consumir o después. Deberías tener la misma preocupación respecto al consumo responsable en casa para cualquier cosa que hayas comprado. Deberías controlar tu uso para todas las cosas, desde la comida hasta la pasta de dientes, pasando por la gasolina de tu coche.  Insisto, si de verdad quieres ahorrar, tienes que ser consciente del coste implícito cada vez que usas un objeto. Porque muy pocas cosas son gratuitas.

A continuación te voy a dar unos ejemplos de productos que tienes en casa para los cuales un consumo responsable puede hacer una gran diferencia para tu ahorro.

Un consumo responsable de comida

Tenemos la suerte de vivir en una época con un acceso a la comida es mucho más fácil que para nuestros antepasados. Quizás por este motivo comemos más de lo que necesitamos. Es cierto en todos los países desarrollados, pero en España la cantidad de comida que se sirve suele ser más alta que la media.

Si acostumbras a comer rápido y en grandes cantidades, tengo un consejo para ti. Prueba a cocinar cantidades más pequeñas y a comer más lento. Las prisas son malas para la salud y para el bolsillo. Cuando comes rápido, no te sientes lleno porque toda la comida todavía no ha llegado al estómago. Si comes de forma más tranquila, te sentirás lleno con menos comida. Sin contar otras ventajas para tu salud digestiva.

Tampoco es bueno comer hasta no sentir hambre. Te lleva a ingerir demasiado, hasta llenar literalmente el estómago. Hacerlo muy a menudo lo hace distenderse y por lo tanto, cada vez necesitarás comer más para sentirte lleno.

Tampoco nos podemos olvidar de lo dañinas que son para la salud todas esas cosas muy ricas que nos gusta engullir entre las comidas. Habitualmente esos snacks tampoco son baratos. Así que consumirlos menos es un doble beneficio: salud y bolsillo.

Otro punto que hay que tomar en consideración cuando hablamos de un consumo responsable de comida es la planificación y el aprovechamiento de la compra. Es importante comer los alimentos antes de que caduquen. Si no vas a tener tiempo de comerlos, intenta congelarlos. La idea es consumir esos productos antes de ir a comprar nuevos. Por desgracia demasiada comida vencida se tira en España.

Como consumir los productos de higiene personal

Es fundamental ducharse una vez al día, cepillarse lo dientes después de cada comida, lavarse las manos, etc. Pero cada vez que lo hacemos tenemos que mentalizarnos de que estamos haciendo mini compras. No hace falta cubrir todo el cepillo de dientes con crema para una limpieza eficaz (a pesar de que los anuncios siempre nos muestren esa imagen). No hace falta usar tanto champú ni tanto gel como solemos hacer, ni gastar tanta agua ni tanto jabón.

Para que veas que el consumo es algo que podemos cambiar con voluntad, una observación. La gran mayoría de las personas suelen gastar más champú cuando el bote está nuevo que cuando está cerca de acabarse. Eso probablemente es para retrasar el momento fatídico de ir a comprar otro. Pero también demuestra que somos capaces de adaptar nuestro consumo si pensamos en las consecuencias a largo plazo. En lugar de actuar por pereza, ¿por qué no hacerlo con un objetivo de consumo responsable y ahorro? Piénsalo.

Cuidar las cosas también es ahorrar

Lo barato sale caro, dice el dicho. Solemos asociar calidad y durabilidad. Pero en realidad, nuestra forma de consumir y usar las cosas influye mucho en su vida útil. Con los productos caros tenemos más cuidado porque sabemos cuanto nos costaron. Por eso mimamos nuestro iPad y le compraremos un estuche protector. A cambio, puede que a un móvil barato le rayemos la pantalla enseguida. Y a veces es por un motivo tan anodino como que lo dejamos en un bolsillo junto con las llaves de casa. Si al producto barato lo cuidamos, nos durará mucho más.

Esto es aplicable para muchos productos, prácticamente para todo lo que usamos. Te pongo el ejemplo del coche. Conducir con cuidado evita accidentes, reparaciones y subidas de la prima de seguro. Y así con muchos más aspectos de nuestro consumo de las cosas.

Intenta aplicar la misma prudencia (razonable) para todas las cosas que te pertenecen que las que tendrías con un iPad. Te aseguro que así podrás alargar su vida útil. Eso significará ahorrar mucho, porque aplazarás compras nuevas para sustituir las cosas.

 

¿Lo ves? Con un uso responsable de las cosas y su consumo puedes ahorrar mucho. Puedes empezar ahora. ¿Qué te parece?

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1 comentario en “Ahorrar empieza con un consumo responsable en casa”

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