El mejor banco no es tu mejor amigo…

El Mejor Banco

…pero tampoco tiene que ser tu enemigo. Cada vez me doy más cuenta que pese a lo obvio que suenan algunos de los consejos que escribo en este blog, todavía queda mucho para que la mayoría de las personas integren algunas ideas básicas de finanzas personales, y por lo tanto, que nunca está de más repetir frases como: “el banco no es tu mejor amigo”.

 

Un servicio casi como cualquiera

Un banco es una empresa de servicios, y deberíamos tratarlo al menos con la misma prudencia que cualquier otra compañía comercial. Pero el servicio que presta el banco es muy peculiar. Tiene el control directo sobre nuestro dinero, y puede cobrarnos comisiones a su antojo, o subir las existentes. No digo que tenga derecho a hacerlo, pero como tiene el acceso, no es raro que lo haga. Seguro que algún lector de este blog habrá visto alguna vez en su cuenta un cargo de poco importe con la mención “comisiones varias” (o similares). Normalmente, un título tan genérico esconde un cobro abusivo. A los clientes que reclamen se les abona, y el resto es mayor beneficio.

Pero lo que hace realmente del banco es una empresa distinta a las demás es que muchas de las decisiones financieras que tomemos pueden impactar notablemente nuestro futuro. Si escogemos una compañía de teléfono más o menos cara, la diferencia serán unos pocos euros al mes, y siempre estaremos a tiempo de cambiar, pero si nos metemos en deudas inasumibles o inversiones dudosas, una transacción de unos segundos nos puede arruinar la vida.

 

El asesor del banco no es mi amigo

Quizás sea porque tenemos que compartir información muy personal con el banco (nuestros ahorros, nuestra nómina), quizás sea porque nos sentimos en situación de inferioridad con la entidad al solicitar un crédito, o a lo mejor sea por otros motivos, pero lo cierto es que a menudo la relación con el asesor financiero del banco es mucho más personal que con cualquier otro comercial de cualquier otra compañía.

Digo comercial porque es lo que es, y eso ningún cliente debe olvidar nunca. Como cualquier vendedor, su primer objetivo es conseguir los objetivos que le ha marcado su empresa. Y como muchos comerciales, una de las tácticas más habituales es convertir la relación comercial en una relación de confianza donde el vendedor aconseja al cliente lo mejor para él, casi como un favor personal.

Por supuesto, en boca del asesor financiero, lo que mejor le conviene a su cliente es en realidad lo que mejor le conviene al banco. En muchos casos, los consejos tienen consecuencias dramáticas para el cliente, y casos recientes como las preferentes lo demuestran. Por eso no se pueden aceptar estos consejos sin más.

 

Recomendaciones básicas

Para tener una relación provechosa con el banco, es importante aplicar unos consejos.

-1º No hay amigos en cuestión de dinero, y no se toman decisiones basadas en la confianza, sino en el análisis riesgo / beneficios.

-2º Preguntar siempre las condiciones de salida de una inversión (plazos, comisión por cancelación, importe garantizado, etc.)

-3º Leer siempre la letra pequeña, y preguntar sobre cualquier cosa que no se entienda.

-4º No firmar nada inmediatamente, ni tampoco si se tiene cualquier duda.

-5º Desconfiar de rentabilidades superiores al mercado (nadie regala nada).

-6º Diversificar el riesgo (varios bancos, varios productos, varios niveles de riesgos).

 

Seguro que a muchos lectores les parecerá muy obvio. En este caso, invito a esas personas a que aprovechen cualquier conversación sobre la economía para difundir las recomendaciones a familiares y amigos, para que el sentido común sea cada vez algo más normal en la gestión de las finanzas personales.

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