Los errores más habituales de los inversores en bolsa

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Invertir en bolsa es una de las formas más interesantes de aumentar tu capital. Sin embargo, para todos los inversores, incluso a veces los más experimentados, es difícil evitar algunos errores muy habituales en bolsa. Pero, si eres consciente de esos riesgos y sesgos, podrás tomarlo en cuenta para evitar que te afecten en tu estrategia bursátil. He preparado una pequeña selección de los errores que veo más frecuentes.

1º- Quizás el más común de los errores de inversores en bolsa: menospreciar el impacto psicológico

Hay muchísima diferencia entre razonar teóricamente y hacerlo cuando has invertido tu dinero en la empresa. Muchas personas, antes de decidirse a comprar acciones, van probando durante meses o años haciendo compras virtuales, para ver si hubieran acertado.

No me parece un mal ejercicio, para aprender, pero tiene varias limitaciones.

  • La primera, es que no creo en la especulación, e intentar ver si funciona tu estrategia de inversión a largo plazo usando compras virtuales es perder mucho tiempo.
  • Pero, el principal problema, es que, si haces simulaciones y no has invertido realmente, no te das cuenta del impacto psicológico de la inversión en bolsa. Si baja mucho un valor, te entrará miedo y pensarás en vender para no perder más. Si sube mucho, tendrás la tentación de vender para sacar una plusvalía. Con una simulación, no estás comprometido emocionalmente, y gestionas de manera mucho más racional, pero no realista.

2º- Intentar optimizar las bajadas y subidas del mercado

Si tienes una cartera de acciones, seguro que ha cruzado tu mente en marzo de 2020 vender lo que tenías, esperarte a que se estabilizara, y comprar de nuevo con un buen descuento. Cuando miras a posteriori las evoluciones del mercado, es una tentación fuerte.

En inglés lo llaman “timing the market”. Pero, en realidad, no funciona, porque nunca sabes lo que va a pasar en una fecha concreta.

Por ejemplo, ahora se habla mucho de que el mercado está sobrevalorado. Muchas personas anticipan una caída. Pero nadie sabe si ocurrirá mañana o dentro de dos años, o cinco. Mientras tanto, posiblemente seguirá subiendo.

Si vendieras ahora, es posible que tuvieras que esperar mucho tiempo antes de que los precios volviesen a un nivel más bajo que ahora. Y también es posible que nunca lo hagan. No sabemos cuando será el pico, y tampoco sabemos hasta donde caerá. Intentar jugar con eso conlleva muchos más riesgos que beneficios.

3º- El impacto psicológico del precio: el anchoring

Otro de los errores más habituales en bolsa, y que ocurre incluso a inversores experimentados, es atribuir un valor concreto a una empresa. Puede ser un precio al que te gustaría comprarla, o a que pensarías en venderla. Pero, en realidad, es un número totalmente subjetivo que solo tiene sentido para ti.

Una empresa se valora por sus ingresos futuros, y nadie conoce esa información, por lo que cualquier valoración es necesariamente arbitraria.

¿Quieres un ejemplo de anchoring (o efecto anclaje)? Te interesaría comprar acciones de Amazon, pero cuando valían 3.000 dólares te parecían un poco caras, y habrías comprado por 2.500. Pasa el tiempo, la empresa sigue creciendo, ahora las acciones valen 3.500, y determinas una nueva referencia de 3.000, y así sucesivamente, por lo que nunca compras a pesar de que suban.

También sucede al revés, para valores de venta.

4º- No aceptar las pérdidas

Compraste acciones de una empresa, se desplomaron, y la operación te ha salido muy deficitaria. Tras analizar el valor, piensas que no se recuperará, porque el futuro del negocio no es muy interesante, al menos para los próximos años.

Seguramente, en este caso, lo más acertado sería vender esas acciones, y comprar otras de una empresa con mejores perspectivas. Sería un mejor uso de tu capital invertido. Pero, a muchas personas les frena el hecho de que tendrían que aceptar la pérdida como definitiva. Muchos prefieren esperar, a ver si se recupera el valor.

En realidad, tienes que razonar siempre empresa por empresa, y preguntarte: ¿Me sigue interesando ser accionista de esa empresa a largo plazo? Si no es el caso, acepta las pérdidas, que además podrás compensar con plusvalías y dividendos en tu declaración de la renta.

5º- Comprar solo un nombre, otros de los errores en bolsa

Una buena estrategia de inversión en bolsa es comprar a largo plazo. Es decir, entrar en el capital de una empresa para ser uno de sus propietarios, e, idealmente, no vender nunca la participación, para cobrar dividendos para siempre.

Desde luego, hay empresas buenas y otras que no lo son tanto. Pero, no solo se trata de invertir en un buen negocio. También es importante hacerlo a buen precio. Si compras cuando la cotización de la empresa está inflada, no solo te arriesgas a perder mucho capital si luego se desploma. También tendrás una rentabilidad muy mermada al nivel de dividendos.

Por eso, si quieres invertir en bolsa, no solo tienes que elegir una buena empresa con un gran negocio, sino también comprarla a un precio razonable.

Otro problema de comprar una empresa por el nombre es que, muchas veces, significa que no has hecho el trabajo de analizar muy bien las perspectivas de la empresa. Muchas veces, los menos informados, aquellos que compran solo basado en el nombre, llegan muy tarde a la fiesta, cuando ya no es una inversión tan atractiva.

Necesitas analizar la situación financiera de la empresa, su mercado, sus perspectivas a medio y largo plazo, y su potencial para crear riqueza. No tienes una bola de cristal, pero puedes ver tendencias.

6º- Mirar con frecuencia la bolsa

Mucha gente, pese a invertir a largo plazo, mira la bolsa casi a diario. Se preocupan cuando ven sus valores bajar, se alegran cuando suben. Pero la bolsa tiene unas variaciones diarias muy aleatorias y mucha volatilidad. Incluso, como las reacciones de los inversores suelen exagerar las situaciones, hay empresas que se quedan meses o años con una infravaloración, o, al contrario, están sobrevaloradas durante mucho tiempo.

Si estás contento con las empresas que has comprado, no deberías preocuparte tanto por las variaciones a corto plazo. Si hay alguna bajada brusca, puedes aprovecharla para comprar más y aumentar tus beneficios futuros. Pero, generalmente, solo necesitas seguir las tendencias a largo plazo.

No significa que alguna de las empresas pueda tener un cambio muy rápido que te motive a vender. Pero, generalmente, las variaciones del mercado se hacen en función de eventos poco representativos, y no merece la pena preocuparse por cada uno de ellos.

7º- Fijarse en las ganancias pasadas

El pasado ya no volverá, y no sirve de mucho fijarte en las ganancias pasadas, porque no necesariamente predicen el futuro. Lo importante es mirar hacia adelante, con las perspectivas de cada una de las empresas en las que inviertes.

Si ya llevas tiempo con una empresa en cartera, puedes analizar cuanta rentabilidad te ha aportado. Pero es una información para conocer el rendimiento de tus inversiones, no una herramienta para decidir qué hacer en el futuro.

 

¿Te suenan más errores habituales que hacen los inversores en bolsa? Puedes compartirlos en la sección de comentarios.

 

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