¿Ahorrar dinero o vivir al día? ¡Piensa en tu futuro!

vivir al día o ahorrarA menudo tengo conversaciones con amigos, conocidos y lectores del blog sobre finanzas personales. Muchas personas me cuentan que les es imposible ahorrar, generalmente argumentando que sus ingresos no dan para ello.  Te explican que no pueden hacer otra cosa que vivir al día, aunque, muchas veces, se nota que se trata más de una elección de estilo de vida que de una obligación. Hoy te voy a explicar porque creo que ahorrar y vivir bien son compatibles, y hasta sinónimos.

¿Qué significa vivir al día?

Desde el punto de vista de la economía personal, vivir al día significa no disponer de margen de maniobra entre los ingresos y los gastos. Una persona en esta situación se gasta cada mes el importe completo de su salario, pensión, u otro ingreso. No dispone de capital ahorrado, lo que implica que dependa totalmente de su fuente de dinero.

Por suerte, en una sociedad con estado de bienestar como la que tenemos en España, esas personas tienen varias protecciones que les dan ciertas garantías de no perder sus ingresos a corto plazo.

  • Los asalariados que pierden el empleo pueden disponer de hasta dos años de prestación por desempleo, siempre que cumplan las condiciones para cobrar la ayuda durante el tiempo máximo.
  • Las personas que se jubilan pasan a recibir una pensión vitalicia, cuyas condiciones económicas están calculadas en función de las aportaciones hechas al sistema público.
  • Las personas sin ingresos pueden recibir ayudas, de una cantidad modesta, para evitar caer en la pobreza absoluta, como el Ingreso Mínimo Vital.

Sin embargo, las cantidades percibidas por el sistema público suelen ser notablemente menores que el salario de las personas, además de poder cambiar en el tiempo. Todos sabemos que recortes en este tipo de prestaciones son habituales, y hasta previsibles en el tema de las pensiones.

¿Qué riesgos tiene vivir al día?

Cualquier imprevisto es fuente de mucho estrés

Una persona que vive al día no puede enfrentarse a un gasto imprevisto de gran cantidad. Tendrá que pedir ayuda a familiares y amigos, o incluso pedir un crédito para poder asumir el pago. Eso debilitará aun más su situación financiera.

En caso de perder su fuente principal de ingresos, esa persona también se encontrará en una situación complicada. Primero porque no siempre se puede contar con ayudas públicas. Y también porque la cantidad que se cobra es menor al ingreso del trabajo.

No puedes invertir para el futuro

Si te gastas todo lo que ingresas, no vas a disponer de dinero para la entrada de la hipoteca para financiar tu casa. Tampoco tendrás para generarte ingresos adicionales gracias a inversiones en bolsa o en el sector inmobiliario. Eso limitará notablemente tu posibilidad de mejorar tu calidad de vida, puesto que seguirás atrapado en una rueda de vivir al día, sin muchas perspectivas de progresar.

Tu bienestar a largo plazo depende de terceros

Sin ahorro ni inversión, tu bienestar futuro depende totalmente de terceros, y en especial del sistema público de jubilación. Como no puedes controlar factores como la evolución demográfica o las políticas económicas de los gobiernos de turno, estás a merced de cualquier cambio legislativo que cambie drásticamente las condiciones de jubilación.

No te hablo de algo teórico, lleva años sucediendo. Cada vez que un gobierno retrasa la edad de jubilación, o endurece el modo de cálculo de la cantidad percibidas, en la práctica está reduciendo las pensiones futuras. En estos momentos, todo indica que esos recortes van a seguir, porque las pensiones representan más del 40% del gasto público y un 12% del PIB, y el número de jubilados no para de aumentar.

Si no cuentas con ahorro o inversiones que te aporten un ingreso complementario, tu situación económica en el futuro podría complicarse notablemente.

¿De verdad no puedes ahorrar dinero?

Muchas de las personas que he conocido personalmente y que me han dicho que no conseguían ahorrar tenían ingresos suficientes para hacerlo, pero no sabían o no querían reducir sus gastos. En otras ocasiones, las que menos, se trataba de personas con unos ingresos tan bajos que les resultaba muy difícil ahorrar. Para esas últimas, la solución era cambiar de trabajo o buscar ingresos adicionales.

Pero hoy voy a hablar del primer grupo, compartiendo algunas reflexiones y consejos muy importantes.

Tienes que tener un nivel de vida acorde a tus ingresos

Si tienes un salario normalito, simplemente no te puedes permitir gastar como si cobraras más. Parece evidente, pero muchas personas no lo aceptan. Se gastan hasta el último euro de su nómina, o incluso se endeudan para comprar cosas que consideran que se merecen. Prefieren sacrificar el ahorro y el futuro al consumo inmediato.

No seré yo quien te enseñe que hay muchas formas de vivir la vida y de ser feliz sin necesariamente tener que gastar mucho dinero. Especialmente cuando se trata de ocio, pero no únicamente, tienes siempre alternativas más económicas para pasarlo igual de bien.

Y si es tan importante para ti gastar más, tienes la opción de cambiarte a un trabajo que pague mejor, de tal forma que puedas ahorrar y llevar un nivel de gasto acorde a tus deseos. Sin embargo, muchas personas se gastarían todo el sueldo, independientemente de que cobrasen mil, dos mil, o cuatro mil euros al mes.

Ahorrar no significa privarse de todo

Últimamente me gusta mucho una comparación entre el ahorro y la dieta. Cuando quieres perder peso, un buen especialista siempre te explicará como no debes adoptar una dieta muy estricta, sino aplicar pequeños cambios a tu alimentación. ¿Por qué? Por lo difícil que es perseverar cuando el esfuerzo es grande.

Las personas que usan una dieta exprés pueden perder peso muy rápido, pero, como no han tomado buenos hábitos, cuando dejan su plan nutricional, vuelven a comer mal y engordan, a veces más que antes. Pasa lo mismo con el ahorro. He escuchado muchos casos de personas que no ahorraban, y de repente deciden apartar 500 euros cada mes a otra cuenta. Pero al poco tiempo ya están gastándose esa supuesta reserva. Todo porque intentan cambiar bruscamente sus hábitos.

Ahorrar no significa privarse de todo, vivir como un ermitaño, y contar cada céntimo. Es simplemente tomar conciencia de tus patrones de gastos, elegir no hacer algunas compras gordas, e ir ahorrando poco a poco. Si empiezas programando una transferencia automática mensual por una cantidad pequeña, vas cambiando progresivamente tu consumo, y poco a poco puedes ir ahorrando más.

Para dejar de vivir al día, empieza por repasar tus gastos

Siempre me asombra ver la cantidad de personas que no tienen ni una idea aproximada de cuanto se gastan al año en conceptos como la ropa, los restaurantes o los viajes. Si no te paras de vez en cuando a analizar qué compras, no puedes darte cuenta de donde podrías ahorrar. El tema de bares y restaurantes es muy interesante, porque suelen ser gastos pequeños cada vez, pero que van sumando mucho al cabo del tiempo.

Si cada semana te gastas 30 euros en una cena, 20 euros en una comida y otros 20 euros en cervezas y copas, al año te habrás gastado 3.600 euros como si nada. Y he puesto un ejemplo muy conservador. Muchas personas se gastan cantidades bastante más altas cada vez que salen.

Cada persona tiene un patrón diferente de gasto. Algunas no pueden dejar de vivir al día porque están condicionadas por un alquiler elevado, o las cuotas del préstamo del coche. Para eso hay soluciones, como mudarse, o vender el vehículo para comprar otro más económico. Otras gastan mucho en ropa, en tecnología, en ocio o en aficiones diversas.

Necesitas mirar tus gastos para saber dónde puedes actuar y hacer un presupuesto.

Ahorrar y vivir bien son sinónimos

Demasiadas veces, se asocian a las personas ahorradoras con prejuicios negativos, como la avaricia. Pero, en realidad, la prudencia y la previsión en las finanzas personales son comportamientos sanos y muy positivos.

Como ya comenté, ahorrar no es privarse, sino tener un nivel de vida acorde a tus ingresos. Implica ahorrar e invertir para el futuro, de tal forma de que dispongas de entradas de dinero en tu jubilación. Incluso podría llevarte a la libertad financiera, aunque eso requiere más esfuerzo, o ingresos elevados.

Si ahorras, vivirás bien ahora, sin privarte, con más tranquilidad en caso de imprevistos. Además, estarás mejor en el futuro, cosa que no puedes asegurar si optas por vivir al día.

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