Gasta menos de lo que ganas: es obvio pero imprescindible

gasta menos de lo que ganasSi tuviera que quedarme con un solo consejo de finanzas personales, sin duda sería con el más sencillo y obvio de todos: gasta menos de lo que ganas. Queda demostrado por el recurso desproporcionado al crédito al consumo por los hogares españoles que lo obvio no necesariamente es aplicado por la mayoría. Por eso he pensado que merecía insistir en esta sencilla idea.

Gastar menos es una necesidad matemática

Es imposible sostener una economía familiar o incluso la de un país si los ingresos son estructuralmente inferiores a los gastos. Las economías europeas lo están comprobando por las malas en los últimos años. La única forma de seguir adelante es temporal, se llama endeudarse, y solo provoca un mayor problema a largo plazo.

Otro caso muy habitual son las familias que gastan exactamente lo que ingresan cada mes. Viven muy pendientes de la fecha de cobro de la nómina, porque un pequeño retraso les puede poner en una situación muy comprometida. A pesar de no endeudarse, viven con estrés y sin margen de maniobra frente a los imprevistos de la vida. Siempre puede ocurrir una pérdida de trabajo o un gasto imprevisto.

Por lo tanto, la única forma de tener unas finanzas personales sostenibles se resume con la frase gasta menos de lo que ganas. Si probas a aplicarla desde ya verás como ganas en calidad de vida. Te permitirá tener menos inquietud respecto al futuro, y ver primero como menguan tus deudas y luego crecen tus ahorros.

Gasta menos de lo que ganas

Hay un buen motivo por empezar  el trabajo sobre tus finanzas personales por gastar menos para ahorrar dinero. Es mucho más fácil de lo que crees empezar a recortar costes. Basta con que hagas una lista exhaustiva con todos tus desembolsos habituales y tomar acciones para cada uno de ellos. Algunos serán imprescindibles pero se podrán ajustar un poco. Otros podrán ser recortados mucho más. Incluso encontrará partidas totalmente prescindibles que podrás suprimir. Pero hasta que no hagas el esfuerzo de censar todos tus gastos, no te darás cuenta de las posibilidades.

Es importante que te centres en el gasto porque muchísimas personas tienen unos ingresos mensuales suficientes para ahorrar y sin embargo piensan que es imposible gastar menos de lo que hacen. Es posible que tengas que luchar contra hábitos caros y buscar formas alternativas para ser feliz sin desembolsar tanto. Pero la mayoría de las veces no es muy complicado recortar lo que no es esencial.

Aumenta tus ingresos

Podría haber titulado el artículo “gana más de lo que gastas”. Básicamente el sentido de la frase sería el mismo. Pero no lo hice porque hay un matiz importante. Pese a los muchos consejos que publicamos en el blog, aumentar los ingresos no es tan evidente. Además es obvio que tiene unos límites. Por ejemplo, tu tiempo para dedicar a actividades extras está limitado.

Por eso insisto primero en decir que gastes menos de lo que ganas. Después, desde la tranquilidad de una mayor estabilidad financiera puedes buscar alternativas para ganar más. Y lo puedes hacer con ingresos adicionales o buscando un nuevo empleo.

Todo eso lo comento para la mayoría de los casos, que son personas con ingresos suficientes en teoría. Pero tampoco me quiero olvidar de la gente que parte de una situación de ingresos pequeños. Ellos no tienen mucho margen de maniobra para recortar gastos. Esas personas necesitan trabajar sobre como pueden incrementar sus ingresos.

Los ahorros como colchón y garantía de futuro

Si en situación normal gastas menos de lo que ganas, a la larga no tienes deudas y acabas constituyéndote un colchón de ahorros significativo. Ese dinero da mucha tranquilidad. En caso de perder el trabajo sabes que tienes tiempo para buscar algo adecuado. Eso no quita que durante un tiempo tendrás que reducir tu nivel de vida para hacer durar el dinero ahorrado. Pero al menos tendrás la potestad de poder aguantar durante muchos meses hasta dar con un trabajo que te convenga.

Cuando te acerques a la edad de jubilación, dispones de un dinero propio, independiente de los sistemas de pensiones (privados o públicos). Lo puedes invertir con cierta rentabilidad, o si quieres gastarlo como complemento de tus ingresos.

 

En cualquier caso, merece la pena hacer el esfuerzo de siempre cumplir esta regla. La tranquilidad que te da es muy superior al goce de muchas de las compras superfluas que hacemos sin darnos cuenta.

 

¿Qué estrategia tienes para gastar menos de lo que ganas? Puedes compartirla en los comentario.

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