¿Por qué elegir un depósito a plazo fijo para tus ahorros?

depósito a plazo fijoEl depósito a plazo fijo es uno de los instrumentos de ahorro más usados. Sin embargo, a veces las personas dudan en usarlo por desconocimiento de sus ventajas. Voy a procurar argumentar el interés de elegir este tipo de productos, insistiendo en que reúnen la doble ventaja de una gran seguridad y de una alta disponibilidad. Su rentabilidad puede variar según las épocas. En los últimos años, ha sido baja, pero no siempre ha sido así.

El depósito a plazo fijo es una de las inversiones más seguras

Ya te hemos comentado por aquí más de una vez que no existe ninguna inversión totalmente segura. Sin embargo, entre todas las posibilidades para invertir tu dinero, tienes una gran variedad de nivel de riesgos.

Si analizas otras opciones, te darás cuenta que el depósito a plazo fijo es una de las más seguras. En concreto, normalmente el principal riesgo es la contrapartida, es decir la solidez del banco en el que lo has contratado.

  • No tienes riesgo de cambio, siempre que elijas un depósito en euros.
  • El capital invertido suele estar asegurado. Solo puedes perder los intereses si no respetas el plazo fijo.
  • El riesgo de contrapartida está cubierto por el fondo de garantía de depósitos del país en el que opera el depósito. Por lo general, todos los estados de la UE tienen un mecanismo de protección, aunque las condiciones varían según el país.

Conoces la rentabilidad desde el principio

Con un depósito a plazo fijo, sabes de antemano cuanto vas a ganar. Es cierto que últimamente, con los tipos directores del BCE tan bajos, no suele ser mucho. Pero es significativamente mejor que dejar tu dinero en una cuenta corriente sin remuneración.

Por ejemplo, si usas un buscador financiero como Raisin, te darás cuenta que puedes encontrar un depósito  a plazo fijo con una TAE del 1,4%, a fecha de última actualización de este artículo, aunque con un compromiso a muy largo plazo. Te puede parecer poco, pero con la situación financiera actual es una rentabilidad interesante, especialmente teniendo en cuenta el bajo riesgo de la inversión.

Si dejas el dinero invertido hasta el final pactado, cobrarás exactamente ese 1,4% anual, menos los impuestos.

Si sacas tu dinero antes, tendrás probablemente una penalización pero también la conoces desde el inicio y nunca afectará el capital. Es posible que pierdas todos los intereses si no cumples el plazo, así que mira bien las condiciones de cancelación.

Con un depósito a tipo fijo, tienes total disponibilidad de tu dinero

Precisamente, aunque te pueda costar parte de los intereses, si cambias de opinión puedes recuperar el dinero invertido en el depósito antes de tiempo. En otras palabras, tienes total disponibilidad y flexibilidad.

Eso es mi importante. En otras inversiones, podrías tener impedimentos legales para desbloquear los fondos, o penalizaciones fuertes. Con un depósito, el reembolso puede ser inmediato.

Por lo tanto, si ocurre un imprevisto y necesitas parte del dinero invertido, lo puedes recuperar, lo que da mucha tranquilidad.

Déjame profundizar un poco sobre este tema.

  • Si inviertes en bolsa, no te interesa sacar el dinero en cualquier momento. Puede que en el momento en el que necesites el dinero la cotización de las acciones haya bajado mucho, y venderlas implicaría una gran pérdida.
  • Si inviertes en un fondo, además de la variación de cotización se suman plazos. Puedes dar la orden hoy y recuperar el dinero varios días después, a un valor diferente del que calculaste al dar la orden.

¿Ves ahora mejor la flexibilidad que te da un depósito a plazo fijo?

Puedes jugar con los plazos

Lo normal es que a mayor plazo, mayor sea la rentabilidad. Por lo tanto, puedes jugar en función de cuando vayas a necesitar el dinero y de los intereses que te interesa ganar. Hay depósitos a muy corto plazo (a veces a menos de un mes), pero puedes invertir también a varios años vista.

Informándote correctamente del impacto de los reembolsos anticipados sobre la rentabilidad de la inversión puedes organizarte y elegir la mejor opción para maximizar tus beneficios. Se trata de equilibrar rentabilidad y flexibilidad.

La rentabilidad de un depósito a plazo fijo puede ser buena

Hoy en día, con los tipos bajos, tendemos a olvidar que los intereses pueden variar mucho de una década a otra. Por ejemplo, en octubre de 2008 los depósitos a un año pagaban un 5,07% de intereses, según datos oficiales. Hoy, o más bien a fecha de actualización del post, lo mejor que se puede esperar de un depósito a plazo a un año es una rentabilidad del 1%.

Es cierto que la situación económica a largo plazo parece implicar que los tipos de intereses van a seguir bajos durante unos cuantos años. Por lo tanto, la rentabilidad de los depósitos seguirá siendo baja. Pero, ha pasado mucho en el pasado, y probablemente volverá a pasar, que los intereses suban y por lo tanto la rentabilidad de los depósitos.

En el año 2008, quien tuviera una segunda vivienda hubiera hecho un gran negocio vendiéndola y metiendo el dinero en un depósito. No solo hubiera evitado la caída de precios del sector inmobiliario, sino que también hubiese cobrado una buena rentabilidad.

Resumen de los motivos para contratar un depósito a plazo

  1. Es una inversión razonablemente segura.
  2. Es muy fácil de entender. No hay malas sorpresas.
  3. Tienes mucha flexibilidad para recuperar tu dinero.
  4. Puedes montar un producto a medida, jugando con plazos y rentabilidades.
  5. Puedes conseguir una rentabilidad interesante, especialmente si usas un comparador como Raisin.

 

Por todos esos motivos, es buena idea tener un depósito a plazo fijo dentro de la diversificación de tu patrimonio. ¿Y tú? ¿Tienes uno?

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