Elige si quieres vivir para trabajar o trabajar para vivir

vivir para trabajar o trabajar para vivirNadie en su sano juicio quiere vivir para trabajar, y, sin embargo, no son poco los casos de las personas que caen en la adicción al trabajo, o en alguna forma de explotación laboral. Al mismo tiempo, muchos de los que piensan haber escogido la opción de trabajar para vivir en realidad están solo sobreviviendo. Todo eso, además, es altamente subjetivo, pero igualmente me voy a atrever a analizarlo. Intentaré definir lo que es para mi vivir para trabajar y trabajar para vivir. Y por qué deberías reflexionar sobre el tema. Podrás dejar tu opinión en los comentarios.

¿Qué significa vivir para trabajar?

Se usa esa expresión para referirse a una persona cuyo comportamiento parece dar una clara prioridad a su actividad laboral, por encima de cualquier otra cosa. Esa preferencia viene en detrimento de la vida personal, especialmente de las relaciones con la pareja, la familia y los amigos. También limita las opciones de ocio, disfrutar de aficiones, hacer deporte, viajar, y mucho más.

Generalmente, las personas que viven para trabajar creen que están invirtiendo su tiempo para conseguir beneficios a largo plazo. Eso en sí es una buena estrategia. Pero el problema es saber medir el esfuerzo. Echar muchas horas no implica que cada una de ellas sea realmente productiva. Además, ¿Cuándo sabes que has alcanzado tus objetivos? Muchas personas siguen trabajando duro pese a ya tener una situación económica muy buena, porque siempre se puede obtener algo mejor.

El riesgo de vivir para trabajar es llegar a la jubilación sin haber realmente disfrutado de la vida hasta ese momento. Además, el exceso de estrés laboral puede causar problemas de salud a largo plazo, que complicarán la vejez. Descuidar las relaciones personales y no compartir tiempo con las personas importantes de tu vida puede llevar a muchos distanciamientos.

¿Y entonces? ¿Qué es trabajar para vivir?

Las personas que trabajan para vivir tienen siempre claro que su actividad laboral es una parte inevitable de la vida, porque permite obtener los recursos económicos, pero no es la más importante. Por lo tanto, intentan dedicar al trabajo el tiempo y la energía necesarios, pero siempre con la idea de poder disfrutar su vida personal. Evitan que la actividad laboral interfiera en la vida privada.

Esas personas también buscan trabajos que puedan disfrutar en el día a día. Prefieren un empleo que les satisface o tiene horarios atractivos y paga menos, que tener un sueldo alto en un puesto que no les gusta. Incluso algunas aplican la idea de que, si encuentras un trabajo que te apasiona, no tendrás que volver a trabajar en toda tu vida. Sin embargo, eso último es subjetivo, y a veces puede ser una excusa para caer en lo de vivir para trabajar.

El principal riesgo de la filosofía de trabajar para vivir es satisfacerse de tan pocos ingresos que no hagas ninguna planificación para el futuro. Muchas personas viven así, al día, sin preocuparse de lo que vendrá delante. Pero si quieres cierta estabilidad, ya sabes que hace falta ahorrar, e incluso invertir para tu futuro.

Coge perspectiva y encuentra tu equilibrio

Como dije antes, algunas nociones pueden ser muy subjetivas. Lo que consideras vivir bien no tiene porque coincidir con mi visión de las cosas. Hay personas que necesitan poder llevar un estilo de vida relativamente alto para sentirse realizadas. Otras adoptan el minimalismo, y necesitan menos recursos para ser felices. Es una decisión muy personal, que cada uno tiene que tomar en conciencia.

Eso sí, necesitas coger perspectiva, y pararte a analizar tu vida. Encuentra un momento para salir de tu rutina diaria, y piensa en serio sobre tu trabajo, tu vida personal y tu futuro. Quizás llegues a la conclusión de que estás haciendo lo correcto. Pero, posiblemente, te des cuenta de que trabajas demasiado, o que al contrario necesitarías más ambición en tu vida. No dudes en hacer esa reflexión de vez en cuando, y, sobre todo, en tomar medidas para acercarte a lo que realmente quieres. ¡Olvídate de excusas!

Trabajar para vivir con la ayuda del ahorro y la inversión

Si adoptas la filosofía de trabajar para vivir, dedicarás un tiempo importante a tu vida personal, pero también tendrás un empleo o una actividad económica suficiente para sustentarte. Si te aseguras de ahorrar una fracción de tus ingresos, y que además inviertes parte del dinero, poco a poco irás generándote unos rendimientos crecientes.

A la larga, incluso podrías llegar a vivir de las rentas, si empezaste temprano, ahorraste lo suficiente y acertaste con la inversión. Pero, incluso sin llegar a esa situación ideal, los ingresos generados por tu patrimonio te pueden ayudar a vivir mejor, y a depender menos del trabajo. En otras palabras, te será más fácil trabajar para vivir si ahorras e inviertes.

Puedes elegir el mercado inmobiliario, la bolsa, depósitos (cuando los tipos son altos), o cualquier otro vehículo de inversión. En última instancia, siempre eres tú quien decide lo que haces con tu dinero, y con tu vida.

 

¿Qué opinas del artículo? ¿En algún momento te diste cuenta de que estabas viviendo para trabajar y cambiaste de estilo de vida? ¡Comparte tus opiniones y experiencias con el resto de los lectores!

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