Te explico dos estrategias para salir de deudas: el método bola de nieve y el método avalancha

método bola de nieve salir de las deudasLos préstamos personales y las tarjetas de créditos son grandes frenos a tu bienestar económico. Impiden que puedas tener unas finanzas personales sanas y que te puedas constituir un patrimonio creciente. Por lo que, para mejorar tu situación, el primer paso es salir de las deudas. El método bola de nieve es una de las estrategias más interesantes para lograr ese objetivo. Creo que es incluso mejor que el método avalancha. Te los voy a explicar, con sus respectivas ventajas e inconvenientes.

¿Por qué es malo tener muchos créditos?

No voy a entrar en detalle, porque tengo un artículo que explica los peligros de los créditos, pero te lo resumo. Acumular deudas de tarjetas de crédito o de préstamos personales implica tener menos ingresos disponibles, por culpa de los intereses y de las devoluciones del principal. Además de impedir la posibilidad de ahorrar y acumular primero una reserva de seguridad, y luego un patrimonio que genere intereses.

Las personas con un exceso de deudas están a merced de cualquier imprevisto. Si aparece un gasto extraordinario, no tendrán más remedio que endeudarse todavía más para pagarlo, llegando a una situación cada vez más insostenible, estresante, y peligrosa.

Aunque los métodos que voy a detallar a continuación se pueden aplicar también a una hipoteca, considero que son más adecuados para pagar créditos al consumo y otros préstamos pequeños y medianos con intereses altos.

El método bola de nieve para salir de las deudas

¿En qué consiste el método bola de nieve?

Parte de una idea muy sencilla. Una persona que tiene muchas deudas debería dedicar la mayor parte de su esfuerzo financiero a saldar el crédito de menor cantidad, obviamente sin contraer nuevas deudas.

Una vez haya pagado ese crédito pequeño, esa persona debe centrar sus esfuerzos en la siguiente deuda de menor valor.

Y así, sucesivamente, va pagando todos sus saldos deudores hasta quedarse sin préstamos personales ni deudas de tarjetas de crédito.

Se llama método bola de nieve, porque se empieza con una deuda pequeña, pero al saldarla, se van liberando más recursos para poder pagar el siguiente crédito. Cada vez la capacidad de pago es mayor, hasta poder saldar la deuda más grande.

Pongamos un ejemplo concreto

La familia Pérez tiene unos ingresos netos de 2.000 euros mensuales. Tienen que pagar 500 euros de hipoteca, y otros 900 euros de gastos imprescindibles, y tienen además que pagar 450 euros mensuales en distintas letras. Apenas les queda 150 euros mensuales para ocio y gastos diversos no imprescindibles.

  • 250 euros al mes de la letra de un coche que compraron por 20.000 euros con un préstamo a 9 años.
  • 120 euros mensuales de una reforma de 5.000 euros que financiaron a 5 años.
  • 50 euros mensuales de un televisor de 1.000 euros pagable en 24 cuotas.
  • 30 euros mensuales del saldo de la tarjeta de crédito (900 euros de saldo pagables en 3 años).

Como funcionaría el método

Haciendo un esfuerzo repasando el presupuesto familiar, la familia Pérez consigue rebajar los gastos imprescindibles a 800 euros mensuales. Sacrificando parte de su ocio durante unos meses, consiguen pagar el saldo de la tarjeta de crédito, liberando 30 euros de gasto mensual.

Ahora que tienen un poco más de margen, anticipan el pago del televisor, y liberan otros 50 euros.

Ahora disponen de 330 euros al mes para reducir deudas y algo de ocio. Con algo de esfuerzo, logran pagar el crédito de la obra varios años antes del plazo inicial. Disponen entonces de 450 euros mensuales, y deciden adelantar el pago del coche. Al cabo de unos pocos años, ya están sin deudas, y tienen 700 euros mensuales a repartir entre ahorro y ocio.

¿Cuál es la ventaja de salir primero de las deudas pequeñas con el método bola de nieve?

Seguramente te preguntarás por qué no se empieza por las deudas de mayor cantidad, o la que tienen la letra más alta, o incluso las que tienen un tipo de interés más alto. Sería una duda muy lógica.

La respuesta tiene que ver con la psicología humana. Empezando por las deudas más pequeñas, la persona que hace el esfuerzo de salir de las deudas siente que ha logrado algo cada vez que salda un crédito, por pequeño que sea. Esa sensación positiva ayuda a motivarla a seguir y a conseguir objetivos más complejos.

Si se empezara por la deuda más grande, es muy probable que la persona renunciara tras un tiempo, al no notar un cambio en sus finanzas ni haber conseguido ningún logro.

El método avalancha

Diferencia entre método avalancha y método bola de nieve

Las dos estrategias para salir de las deudas son muy similares, pero hay un matiz importante. Con el método avalancha, el enfoque está en saldar primero las deudas que tienen el mayor coste, en términos de tipo de interés (TAE). De esa manera, se optimizan los recursos, y en teoría el esfuerzo total para desendeudarse es menor.

En muchos casos, ambos métodos serán prácticamente iguales, porque es bastante frecuente que los créditos más pequeños y a corto plazo tengan un tipo de interés significativamente mayor a los préstamos de mayor cantidad y duración. Pero no siempre es así, y podría ocurrir que el crédito más caro también fuese el de mayor saldo.

¿Por qué no interesa tanto el método avalancha?

Precisamente por esa posibilidad de que el crédito con mayor tipo de interés también sea la deuda de más valor, aplicar el método avalancha puede resultar contraproducente. El riesgo de desmotivación es superior al beneficio potencial de pagar algo menos en intereses.

El parecido entre el método bola de nieve y la estrategia de inversión a largo plazo

En las finanzas personales, la constancia y el esfuerzo sostenido tienen premio. Muchas de esas estrategias tienen efectos exponenciales.

En el caso de salir de las deudas con el método bola de nieve, se nota como cada vez la capacidad de ahorro es mayor y, por lo tanto, se puede ir saldando deudas de mayor cantidad a mayor velocidad, luego constituirte una reserva y luego invertir.

Con la inversión a largo plazo, pasa algo parecido con los intereses agregados. Si tienes constancia, los ingresos de tus inversiones acaban siendo reinvertidos, haciendo un efecto bola de nieve que te permite incrementar tu capital cada vez más rápido.

Por eso, creo que usar un método así para desendeudarse constituye un buen entrenamiento para pasar a la fase siguiente: la inversión de los ahorros para lograr unas rentas adicionales.

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